Tratamientos de fertilidad

Fecundación in vitro: este es el momento óptimo para hacerla según un estudio

La presencia de una molécula, que haría más "pegajosa" las paredes del endometrio sería de vital importancia a la hora de conseguir la implantación y, con ello, aumentar las probabilidades de éxito de la Fecundación in Vitro (FIV).

Fecundación in vitro: este es el momento óptimo para hacerla según un estudio
Foto: Istock

Para los expertos, determinar cuál es el momento más adecuado para la transferencia de embriones durante el proceso de fecundación in vitro (FIV) continúa siendo un desafío. A pesar de ser un momento crucial para lograr el embarazo.

De hecho, según un informe publicado en el año 2018, menos del 56 por ciento de los procedimientos de fecundación in vitro en mujeres de 35 años de edad, o menos, tuvieron éxito en el embarazo. Pero, para las mujeres de 42 años de edad, o más, la tasa de éxito se situó en el 4 por ciento.

La fecundación in vitro es conocida habitualmente como la “concepción en laboratorio”. Durante el tratamiento, el óvulo es fecundado con esperma en una placa de Petri, muchos de los cuales son recuperados de la madre. Es fundamental la obtención de un buen número de óvulos, dado que no todos se fecundarán, y no todos los óvulos fecundados se convertirán en embriones viables.

Unos días después de la fecundación, el mejor embrión (o embriones) son transferidos al útero a través de un catéter insertado en el cuello uterino. Igualmente, cualquier embrión adicional que no sea transferido puede ser criopreservado para ciclos futuros.

Dado que los óvulos se extraen directamente de los ovarios, y el embrión es transferido al útero a través del cuello uterino, por lo que este tratamiento es una opción interesante para mujeres que tienen las trompas de Falopio bloqueadas. 

También es una opción útil para determinados casos de infertilidad masculina, en los que otros tratamientos de fertilidad no han sido útiles. Por ejemplo, en algunos casos, los espermatozoides pueden ser obtenidos directamente de los testículos o los conductos deferentes, una opción útil en hombres sin espermatozoides en el semen. 

Una nueva investigación, llevada a cabo por científicos de la Universidad RMIT en Australia podría ayudar a aumentar las posibilidades de éxito. Los investigadores identificaron una molécula pegajosa, muy similar al teflón, que hace que la superficie del útero sea algo más resbaladiza de lo común, y evita que los embriones puedan implantarse con normalidad. 

Como indican los autores del estudio, reconocer en qué momentos hay niveles más elevados de esta molécula natural en el útero podría ayudar a identificar el momento más adecuado para la implantación. Lo que ayudaría, a su vez, a aumentar las probabilidades de éxito del tratamiento.

¿Qué indica el estudio?

Publicado en la revista Fertility and Sterility, el estudio clínico retrospectivo llevado a cabo por científicos de Melbourne analizó a 81 mujeres que se sometían a un tratamiento de FIV. Concretamente, analizaron los niveles de una molécula pegajosa que podría influir negativamente en la implantación en el endometrio (la capa más interna del útero), conocida con el nombre de podacalyxina (PCX).

Los científicos detectaron que los niveles de esta molécula en el endometrio disminuían en momentos puntuales del ciclo menstrual. Con la finalidad de estudiar un poco más, alrededor de siete días después de la ovulación, en la conocida como fase lútea media del ciclo menstrual, tomaron una biopsia del útero.

Fecundación in Vitro y éxito
Foto: Istock

Encontraron que las mujeres que tenían niveles bajos de esta molécula tenían una tasa de éxito del embarazo del 53 por ciento. Mientras que las mujeres que no tenían niveles más bajos presentaban una tasa de éxito de únicamente el 18 por ciento.

Debido a los resultados, los autores del estudio creen que niveles bajos de podacalyxina ayudarían a tener un útero menos “pegajoso”, lo que crearía una oportunidad ideal para conseguir la implantación y, con ello, el embarazo.

Como indican los autores, es necesario un buen embrión para poder implantarlo en la pared del útero. Pero, como se sabe, el útero no es siempre apto para la implantación de los embriones, ya que cambia a lo largo del ciclo.

Lo cierto es que esta investigación ayudaría, de forma más precisa, a identificar lo que los expertos conocen como la “ventana dorada” cuando la implantación podría ser más probable. Y es que, como señalan, identificar el momento más adecuado es fundamental para obtener resultados.

¿Cómo se podría optimizar el éxito de la FIV?

Es necesario tener en cuenta que las mujeres no pueden modificar ni regular sus niveles de podacalyxina. Por lo que, como indican los autores, se requieren más estudios ya que, al menos por el momento, no es posible establecer una escala de tiempo sobre cuándo podría estar disponible una prueba capaz de detectar y medir la PCX.

De ahí que se necesiten más estudios que permitan ofrecer más datos acerca de los momentos del ciclo en los que, por ejemplo, los niveles más elevados de la molécula incrementen las probabilidades de éxito del tratamiento.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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