Tratamientos de fertilidad por donación de óvulos o semen: dudas comunes

3 minutos

El parecido familiar, el no sentir el vínculo genético y las posibles enfermedades hereditarias, son las dudas más frecuentes a la hora de optar por los tratamientos de fertilidad con donación de óvulos o semen.

donación_gametos

La genética marca las directrices que condicionan la talla, el peso, la constitución y otras características físicas como el color de pelo, ojos… Pero también puede predisponer a heredar enfermedades. Estas son las principales preocupaciones de las parejas que piensan someterse a tratamientos de reproducción asistida con gametos ajenos (semen y óvulos), según una encuesta realizada por la clínica de fertilización y fecundación in vitro Barcelona IVF, en la que han participado hombres y mujeres de diferentes países. Concretamente, lo que más dudas genera a la hora de optar o no por esta técnica de fecundación es el parecido familiar, tanto físico como de personalidad, ya que el futuro bebé no será portador de los genes de sus progenitores.

Ya durante el embarazo y tras el nacimiento, los padres receptores sienten recelo por el hecho de no sentir el vínculo genético con su propio hijo o hija y también sobre las posibles enfermedades genéticas que pudiera desarrollar en el futuro.

En busca de la compatibilidad

  • Las clínicas de reproducción asistida están obligadas por ley a buscar la máxima compatibilidad física entre receptora y donante, lo que garantiza una mayor similitud del niño con sus progenitores.

  • Gracias al matching genético y test que se realizan tanto a la donante de óvulos como al de semen, y también al miembro de la pareja que va a utilizar sus gametos, se descartan hoy en día hasta más de 250 enfermedades hereditarias diferentes.

  • La legislación también garantiza el anonimato de las donantes de óvulos, aunque sí existe la posibilidad de que si por requerimiento médico para el niño o niña se necesitase obtener información importante sobre la donante, esto se pueda hacer a través del centro médico. En el caso inverso, si el donante contactase con los padres de su descendiente, las parejas admiten que no estarían dispuestos a ello salvo peligro vital.

El miedo desaparece con el embarazo

Las dudas y los conflictos internos que acechan en el momento de someterse a un tratamiento de fertilidad con óvulos de donante se desvanecen una vez se ha producido el embarazo.

Para definir estas variaciones emocionales, se ha estudiado la percepción de las parejas en tres momentos diferentes del proceso reproductivo: durante la primera visita a la clínica, al final del primer trimestre del embarazo, y un año después del nacimiento del bebé.

  •  En el momento inicial, afirman sentir frustración, incertidumbre, tristeza, aunque también esperanza y alegría.

  • Es a partir de que se produce el embarazo cuando aparecen porcentajes mucho más altos en importancia de respuestas emocionales positivas (alegría y felicidad). “Hemos de tener en cuenta que ninguna persona está preparada emocionalmente para realizar este tipo de tratamientos de reproducción asistida con donación de gametos (semen u óvulos), y deben superar un duelo por el hijo genético propio que no tendrán”, apunta Atze Mena, psicóloga especializada en ginecología, sexualidad y terapia de pareja de Barcelona IVF. “Además, estas parejas deben luchar contra sus ideas previamente concebidas y transmitidas a nivel social, cultural y familiar de cómo son las cosas”, añade la psicóloga.

Etiquetas: banco de esperma, donación de óvulos, fecundación, fecundación in vitro, padres, reproducción asistida, síndrome de ovarios poliquísticos, tabla fertilidad

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS