Sorpresa múltiple

Una mujer da a luz a dos bebés concebidos con tres semanas de diferencia

Este hecho, raro en el mundo, se conoce como superfetación y se da cuando la madre, que ya estaba embarazada, concibe a otro bebé. Hasta 2018 solo había 10 casos en todo el mundo.

Las sorpresas son inesperadas y más cuando estás embarazada y vas a hacerte la primera ecografía. A veces te dicen que solo esperas a un hijo, y otras, que la buena nueva viene multiplicada por dos (o más). Una mujer en Reino Unido ha pasado por una sensación parecida pero, además, con sorpresa añadida: sus bebés tienen una diferencia gestacional de tres semanas. Es decir, no fueron concebidos al mismo tiempo. ¿Cómo puede ser?

Rebecca Roberts, de 39 años, ha luchado durante varios años para quedarse embarazada, así que cuando lo consiguió la estupefacción fue mayúscula porque se enteró de que esperaba dos bebés y no uno. Tras una primera observación y certificar que todo iba bien, Rebecca volvió para hacerse la ecografía de las 12 semanas, allí fue cuando se enteró: "El ginecólogo me miró y me dijo: ¿sabe que está esperando gemelos?", comentó al periódico The Washington Post.

Pero el de Rebecca no era un embarazo gemelar al uso: su caso era de 'superfetación': una condición que se da en una mujer que, durante el embarazo, concibe a otro bebé. El ginecólogo que estaba siguiendo el caso de Rebecca llevó a cabo muchas pruebas para comprobar por qué se había dado este fenómeno tan raro (se cree que existen 10 casos en el mundo).

Las pruebas concluyeron que la diferencia gestacional de uno y otro bebé era de tres semanas y, dado el diferente desarrollo que llevaba cada uno, los médicos no estaban seguros de que el segundo pudiera sobrevivir.

La superfetación no es habitualmente diagnosticada, de hecho hasta 2018 se había registrado menos de 10 casos en el mundo, según un informe de European Journal of Obstetrics & Gynecology and Reproductive Biology recogido por The Washington Post.

¿Cómo se quedó embarazada de dos bebés que no fueron gestados a la vez?

Rebecca Roberts estaba medicándose para quedarse embarazada y esto levantó las sospechas de que pudiera ser la causa, pero el doctor que lleva su caso lo ha descartado: "en lugar de detener la ovulación, liberó otro óvulo unas tres o cuatro semanas después del primero, y el óvulo de alguna manera milagrosa logró fertilizarse e implantarse en su útero", comentó al periódico estadounidense. 

La preocupación aumentó cuando se enteraron de que esperaban a dos hijos y más cuando la diferencia entre ellos era bastante notoria. Dada la edad de Rebecca y la situación en la que se encontraba, el embarazo trajo consigo múltiples desafíos, sobre todo a partir del tercer trimestre.

"Cualquier cosa que pueda salir mal con un embarazo es más común con los embarazos gemelares; pero con una diferencia de tres semanas, no querría comprometer al gemelo más pequeño al dar a luz demasiado pronto", expresó su doctor. Así que, se propusieron asegurar que el segundo hijo estuviera lo suficientemente desarrollado antes de su nacimiento.

A las 33 semanas de embarazo, el cordón umbilical del feto más pequeño estaba sufriendo complicaciones y empezaba a afectar al crecimiento del bebé. Los médicos decidieron que era el momento de salvarle la vida. Tras el parto de los dos hijos, ambos estuvieron en la unidad de cuidados intensivos. "Son realmente especiales y me siento feliz de ser su madre y poder compartir este increíble viaje con ellos", detalló la madre en su perfil de Instagram.

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