Ser Padres

Botellas para que los peques estén siempre hidratados

Al motivo de sobra conocido de lo nada recomendable que es reutilizar envases de plástico tradicional, y el efecto tan negativo que estos tienen sobre el medioambiente, hay que sumar ahora las medidas de prevención para frenar la pandemia de la COVID-19, y no compartir botella es una de las más efectivas entre niños.

Hay elementos que no pueden faltar en la bolsa de un niño o mochila, entre ellas el agua, sobre todo en los meses de más calor. Y actualmente, con la situación extraordinaria que vivimos y tan delicada por culpa de la COVID-19, limitar al máximo el contacto implica también prestar atención a detalles como el de no beber de la misma botella.
Evitar botellas compartidas, incluso entre miembros de la misma familia, y más todavía sin son niños, es un filtro más de seguridad, así que si todavía no tenéis una en exclusiva para cada peque de la casa, este es el momento perfecto, porque además es un momento inmejorable para incorporarlo a su rutina y que entiendan la importancia de tomar precauciones.
Más allá de la pandemia que nos obliga a ser estrictos a la hora de no compartir accesorios, en las botellas tiene también mucha importancia evitar el consumo de plásticos, tanto por un de vista medioambiental como sanitario.
Las botellas de usar y tirar elevan en un porcentaje enorme el consumo general de este material tan contaminante y que tarda tantísimo tiempo en degradarse, y al mismo tiempo es altamente desaconsejable, como han demostrado varios estudios científicos, guardar cualquier producto bebible o comestible en ellos. No pasa nada por comprar una  botella de agua mineral envasada en plástico, pero es un material que se deteriora rápido y tendemos a usarla demasiadas veces, algo muy parecido a lo que ocurre con los tuppers en casa, de ahí que se recomiende cambiarlos por los de cristal.
Dentro del plástico, hay una opción que sí se puede contemplar, cuando no incluya BPA -bisfenol A- en su composición, que es el elemento químico más perjudicial. Pero lo ideal es buscar alternativas, cosa que no es muy difícil, porque se comercializan botellas aptas para niños en acero inoxidable o silicona, por ejemplo.
No incluimos el cristal en la ecuación porque es el más peligroso de todos si lo manipula un niño al ser el menos resistente de todos. Afortunadamente, no es en este caso un problema lo económico como sí puede ser un condicionante importante en otros casos, como vas a ver en las diez botellas que compartimos contigo a continuación.
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