Organizar la ropa del bebé

Cómo hacer sitio a la ropa del bebé en tu armario

El recién nacido necesita una gran cantidad de cosas: biberones, útiles de aseo y, sobre todo, un montón de ropa para poder cambiarle a menudo. ¿Cómo hacer sitio a sus cosas?

El nacimiento de un hijo nos obliga a reorganizar el espacio en casa, no solamente para instalar su cuna o su bañera (si es que optamos por comprar alguna) sino para poder hacer sitio a la gran cantidad de ropita que va a necesitar. Algo para lo que vamos a tener que echar mano de nuestro ingenio, con el fin de organizar toda esa ropita que, aunque pequeña, ocupa espacio, y mucho.

Aunque no hay una ciencia exacta al respecto, lo ideal es disponer de una habitación adaptada a sus necesidades, con un buen armario, una cómoda con varios cajones, un mueble alto donde poder vestirle -lo que coloquialmente suele llamarse cambiador- y una estantería para dejar los juguetes.

 

 

Podemos hacerle sitio en nuestro armario

Si de momento no disponemos de un armario para guardar la primera ropita del bebé, podemos hacerle hueco en el nuestro. Seguro que ahora mismo te estás preguntando cómo. ¿Verdad? No sufras. Tenemos la respuesta. Lo primero que has de tener en cuenta es que con unas cuantas cajas de cartón o archivos de oficina para cositas pequeñas te será más fácil distribuir mejor el espacio.

  • La cómoda es la mejor alternativa para su primer vestuario que siempre se recoge dobladito, pero no todo el mundo dispone de este mueble ni tampoco del espacio para implantarlo en el hogar. Como alternativa, se pueden colocar un par de baldas provisionales debajo de la barra de las perchas en nuestro armario. La idea es que dichas baldas no te quiten a ti espacio y sí te ayuden a almacenar por ejemplo los bodies y los pantaloncitas.
  • Los huecos de los cajones se pueden dividir con ayuda de plástico rígido o barras de madera para organizar mejor las medias, los calcetines y las polainas del pequeño. Es muy posible que juntando algunas de tus cosas en un mismo cajón consigas liberar al menos uno para la ropita del bebé.
  • En la cara interna de las puertas del armario se pueden colgar bolsas de tela o plástico para guardar los gorritos o los calcetines. Se trata de poner prendas que abulten si las doblamos pero que no pesen.
  • Los zapatos deben guardarse separados de la ropa, por ejemplo, en un zapatero abatible en la parte baja del armario. Otra opción, cuando falta espacio, es aprovechar el hueco de debajo de la cama y hacer un cajón extraíble o colocarlos en cajitas cerradas en una de las baldas provisionales. Un buen consejo para saber que hay en cada caja es escribir en el cartón las características de los zapatos que contiene, por ejemplo, poniendo el color y si llevan o no cordones.

Además de todos estos consejos, no te olvides de que lo más práctico es colocar a mano la ropa que usa con frecuencia y almacenar en cajas rotuladas en el maletero las prendas que nos han regalado para más adelante.

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