Bebé

El chupete, manual de uso

Este pequeño artilugio satisface en el bebé el deseo innato de succionar. Le tranquiliza y le consuela en los momentos difíciles. El chupete es, de momento, su mejor amigo.

El chupete, manual de uso

El chupete no causa ningún problema médico ni psicológico y lo normal es que el niño deje de usarlo alrededor de los dos años. Si no lo hace, no conviene eliminarlo de golpe, pero sí procurar que vaya prescindiendo de él poco a poco para que no deforme sus dientes. Pero, ¡cuidado!, una retirada brusca puede ser traumática.

  • ¿Cómo debe ser el chupete? Tiene que estar hecho de una sola pieza (es importante que la arandela no pueda desprenderse, porque correría el riesgo de atragantamiento). Tampoco debe ser muy duro para que no le roce el paladar, y ha de tener unos agujeros en la base para que el niño pueda respirar bien. Existen muchas variedades de chupete: los de silicona o los de látex, de diferentes tamaños, con tetinas normales o anatómicas, de colores, con formas de animalitos… A gusto del consumidor.
  • ¿Deforma los dientes? Puede distorsionar un poco la boca, pero esto se corrige fácilmente si el hábito no se abandona demasiado tarde. Si lo usa demasiado tiempo, puede llegar a deformar la parte del paladar duro o provocar deformaciones dentarias. Pero ese riesgo suele ser inapreciable si lo abandona entre los dos y tres años. E, incluso, si se prolonga más en el tiempo, las posibles anomalías se suelen corregir espontáneamente.
  • ¿Cuándo empezar a dárselo? En los niños que se alimentan a pecho no es aconsejable introducir el chupete durante los primeros días (por lo menos hasta que se acostumbre a la lactancia).
  • ¿Cuándo no hay que usarlo? No conviene que lo usen los recién nacidos que no ganan peso o que succionan con dificultad, ya que puede satisfacer esa necesidad innata de succión y favorecer que pierdan interés por el pecho.
  • No es un sustituto de la comida. No, el chupete no puede sustituir a la comida. Por eso hay que ofrecérselo solo después de las comidas o entre las tomas, siempre que sepamos que el niño no tiene hambre. Usar el chupete como sustituto suele enfadar al pequeño e interfiere en una alimentación correcta. A un niño que llora y reclama alimento no conviene engañarle con el chupe.
  • ¿Y si prefiere el dedo? Es preferible que use chupe a que tenga todo el día el dedo metido en la boca. Por varias razones. La primera porque puede producir más alteraciones. Y la segunda porque los niños suelen dejar el chupete antes de los tres años, mientras que los que se habitúan al dedo tardan más. Por tanto, tienen más riesgo de sufrir algún problema dental.

 

 

 

Etiquetas: bebé, cuidados bebé, recién nacido

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS