Por fin, ¡a casa!

Mi bebé es prematuro y le dan el alta, ¿qué hacer?

Cuando ya (por fin) los padres se llevan al bebé a casa, lo más normal es que estén felices pero también abrumados por la responsabilidad. Los primeros días son una prueba de fuego para estos papás luchadores.

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Mi bebé es prematuro y le dan el alta, ¿qué hacer?

¿Sabré cuidarlo? ¿Me daré cuenta si le pasa algo? ¿Le quedarán secuelas? En la vida de los papás de niños prematuros todo son incógnitas. Y es que, igual que un niño no es un adulto pequeñito, un prematuro no es un recién nacido pequeñito.

Por suerte, cada vez hay más unidades de neonatología que se abren a los padres, de manera que cuando se llevan su pequeño a casa ya son expertos en sus cuidados y se sienten más seguros.

Estos pequeños necesitan cuidados médicos pero también contacto físico, estar muy cerquita de sus padres. “En el hospital me separaron de mi hija y no pude cogerla hasta que pasaron 20 días”, explica Andrea. “Al llegar a casa, la niña no paraba de llorar y yo me angustiaba pensando que la poquita energía que tenía se le iba llorando. Solo se calmaba cuando la teníamos en brazos, así que nos compramos un fular y con la niña a todas partes: por la mañana conmigo y por la tarde con mi pareja. Se pasó los primeros seis meses de su vida pegada a nosotros, yo siempre digo que para compensar el haber salido antes de tiempo”.

Cuidados a su medida

¿Y cuáles son los cuidados especiales que necesitan los bebés prematuros? El doctor Francesc Botet, secretario general de la Sociedad Española de Neonatología, nos da las claves para los temas que más preocupan a los papás:

Alimentación: Los prematuros pueden comer más lento que los niños nacidos a término, les cuesta más esfuerzo y algunos se duermen antes de acabar la toma. No se les puede forzar a comer y cuando toman la fórmula especial para prematuros no se debe sobrepasar un aporte diario de unos 150 ml/kg al día. Si el el niño toma pecho hay que dejar se regule por si mismo y no intentar controlar la ingesta o el peso obsesivamente. Sabremos que come lo suficientemente si hay que cambiarlo cuatro o cinco veces al día los pañales.

Infecciones:Lavarse las manos es la medida más eficaz para prevenir las infecciones, además de los juguetes de vez en cuando con agua y jabón. Además, hay que procurar que no esté en contacto con niños enfermos (no debería compartir habitación con sus hermanos mayores) o adultos con infecciones respiratorias (catarro, gripe...) y evitar los lugares cerrados con mucha gente (fiestas familiares, centros comerciales...) y los ambientes contaminados de humo.

Ambiente: Necesitan tranquilidad, pero, al mismo tiempo, es aconsejable que empiecen a distinguir el día de la noche. De día, con ruido normal en casa y luz ambiental normal y durante la noche procuraremos un ambiente más tranquilo, sin estímulos.

Muerte súbita: Los prematuros tienen un mayor riesgo de presentar el síndrome de muerte súbita, pero las medidas de prevención son las mismas que para cualquier niño: dormir boca arriba, en un colchón duro, sin almohadas ni otros elementos en la cuna. Hay que hacer la cama de manera que la sábana nunca le tape la cabeza, abrigar al bebé adecuadamente y vigilar que la temperatura de la habitación en invierno sea de 21-22ºC.

 

Conviene saber...

¿Qué es la edad corregida?

Es la edad que tendría el bebé si hubiera nacido a las 40 semanas y la que utilizan los médicos para valorar su desarrollo y crecimiento. Por ejemplo, si nuestro hijo nació a las 32 semanas, a los 4 meses tiene en realidad 2 a todos los efectos menos para las vacunas, que se aplican según la edad cronológica.

¿Todos los prematuros precisan estimulación temprana?

La necesidad más frecuente en los niños nacidos antes de las 31-32 semanas o de peso inferior a 1500 g. Pero se hace un seguimiento a todos, por si en algún momento se detecta alguna alteración del desarrollo normal, remitirles un centro de atención precoz.

¿Hay que bañarlo todos los días?

No es necesario por razones higiénicas. Ahora bien, si al pequeño le relaja el agua caliente, el contacto físico, si aprovechamos para darle un masaje y le gusta... en ese caso perfecto.

¿Qué leche deben tomar?

Lo mejor es la lactancia materna, pero si toman biberón la mayoría salen del hospital con fórmulas lácteas especiales para prematuros. Cuando el niño llega a unos 3 kg o cerca de la edad a término (cuándo deberian haber nacido), pueden cambiarse a fórmulas de inicio (bajo la supervisión del pediatra).

¿Cuándo acudir al médico?

Los problemas respiratorios son los más graves para estos pequeños. Cuando el bebé tiene tos seca persistente hay que consultar al pediatra. Si es posible, hay que evitar las salas de espera de urgencias pediátricas, repletas de niños enfermos.

 

Asesores: Doctor Francesc Botet, secretario general de la Sociedad Española de Neonatología. Daniela Pérez, responsable del programa de Alta Precoz de Prematuros del Hospital de la Paz de Madrid. Ramona Pozuelo, presidenta de la Asociación de Padres de Niños Prematuros.

 

Etiquetas: alimentación del bebé, estimulación bebés, muerte súbita

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