Recién nacido

Cólicos del lactante: ¿sabes reconocerlos y tratarlos?

Si tu bebé llora desconsoladamente durante horas encogiendo las piernas sobre el abdomen y apretando los puños es muy posible que tenga los llamados cólicos del lactante. Si quieres saber cuáles son las causas, cómo reconocerlos y cómo tratarlos, lo que viene a continuación te interesa.

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Se estima que afectan a un tercio de los recién nacidos y que su aparición suele darse entre la segunda y la sexta semana después del nacimiento. Hablamos de los famosos y temidos cólicos del lactante.

Unos cólicos que pueden deberse a razones orgánicas, como una inmadurez del sistema digestivo, anatómicas, como alteraciones en el paladar o presencia de frenillo lingual que dificulta la succión, e incluso comportamentales y vinculados al temperamento del bebé o conducta de los padres. Cólicos que sea cual sea el origen provocan en los bebés que los sufren un fuerte dolor abdominal por el que lloran de forma desconsolada largos ratos que pueden incluso llegar a ser horas.

¿Es tu caso? ¿Le pasa eso a tu bebé? Si no estáis seguros pero habéis descartado que tenga hambre, sed, frío, calor o el pañal sucio, dolor de oídos o de encías, y si habéis observado que durante esas crisis de llanto, vuestro peque dobla las piernecitas hacia su tripa, aprieta fuerte los puños y su rostro se enrojece entonces seguramente esté teniendo los llamados cólicos del lactante.

Cólicos que si bien pueden aparecer a cualquier hora del día, suelen ser más frecuentes al atardecer o durante la noche. Si os estáis preguntando cuánto duran lo cierto es que no podemos darte una respuesta concreta. Lo que sí podemos decir es que la media de duración de cada uno de ellos es de dos horas.

Síntomas del cólico del lactante

Si todavía tenéis dudas hay otros síntomas que os pueden ayudar a saber si estáis o no en lo cierto. Son éstos:

  • El bebé tendrá dificultad para dormirse y no presentará un sueño muy profundo. Tenderá a despertarse con facilidad.
  • El recién nacido permanece largos episodios de tiempo llorando.
  • Al niño le resultará difícil expulsar los gases y evacuar las heces.
  • El bebé no responderá a los estímulos tranquilizantes que a otras horas del día le relajan.
  • El bebé no sufrirá diarrea ni ningún síntoma de enfermedad gastrointestinal.
  • Su vientre estará endurecido.
  • El bebé se mostrará agitado, molesto, inquieto e irritable.

Si después de leer estas líneas apenas te quedan dudas de que vuestro bebé sufre este tipo de cólicos, seguramente vuestra siguiente pregunta será: ¿Cuánto tardan estos cólicos en desaparecer? ¿Es así? Pues lamentamos deciros que en esto tampoco hay una ciencia exacta. Y es que cada bebé es un mundo diferente y mientras a unos se les resolverá en apenas dos semanas, a otros el problema les podrá acompañar hasta sus primeros seis meses.

Qué podemos hacer

Lo que sí es común a todos ellos es que su dolor y su llanto genera mucha frustración y ansiedad en los padres, así que aunque sea muy difícil mantened la calma, alternaos en su cuidado y tratad de ayudar al pequeño en la medida de lo posible. ¿Cómo? Te lo decimos desde ya: no existe un remedio universal para tratar estos cólicos, así que lo principal es que tú y tu pareja os arméis de paciencia para consolar a vuestro bebé. Dejarlo llorar ante los cólicos del lactante no es una buena opción, ya que ese llanto desconsolado puede generar otras complicaciones a nivel físico y psicológico en el pequeño.

Si el bebé está alimentándose con pecho, es importante que sea él el que decida cuando quiere cambiar de lado, no sin antes ayudarle a expulsar el gas. Es también muy importante asegurarnos que la técnica de agarre es la correcta y no presenta frenillo lingual.

Sin embargo, si le estamos dando biberón un buen consejo es apostar por un biberón anticólico de los que regulan el flujo de la salida de la leche.

Tome biberón o pecho, es fundamental que le ayudemos a expulsar el gas después de cada toma. Para ello le debemos mantener en posición vertical hasta que lo consiga.

Eso sí, si el bebé está alimentándose con pecho, no está de más que la madre siga unas pautas dietéticas si se sospecha que el bebé pueda presentar intolerancias o alergias. Entre las pautas más frecuentes figura la de retirar los lácteos, el gluten, los huevos, los frutos secos, la soja o el pescado durante dos o tres semanas. Si no hay mejoría, hay que volver a introducir todo lo retirado en la alimentación de la madre y probar con otras posibles soluciones. Una de ellas es recurrir a los masajes de fisioterapeutas especializados en cólicos del lactante.

foto gema

Gema Boiza

Madrileña de corazón, mamá de un bebé hispano-francés y periodista. Soy curiosa, amante de los viajes, de mi familia y de mis amigos. Me gusta descubrir personas, lugares y emociones, y contar a través de mi profesión todos esos descubrimientos. Desde Ser Padres espero poder contaros muchos de ellos!

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