Desarrollo del bebé

Cómo ayudar a los bebés a desarrollar la fuerza del cuello

Aunque el bebé empezará a levantar la cabeza por sí solo a las pocas semanas tras el nacimiento, aún no tiene un buen control del cuello. ¿Qué podrían hacer los padres para ayudarle a fortalecer y desarrollar estos músculos tan importantes?

Cómo ayudar a los bebés a desarrollar la fuerza del cuello
Foto: Istock

Todos los cambios físicos por los que pasa nuestro hijo, especialmente cuando pasa de ser un recién nacido delicado y frágil a un niño pequeño, nunca dejarán de sorprendernos. Y uno de estos cambios es cuando el bebé podrá, por sí solo, mantener la cabeza erguida, sin la ayuda de un adulto.

Seguramente se trata de una etapa emocionante en su desarrollo, pero ¿cuándo ocurre realmente? Lo cierto es que no es hasta alrededor de los 4 meses de edad cuando el bebé empezará a enderezar la cabeza y la parte superior del cuerpo, usando los codos, mientras lo colocamos boca abajo. 

Cuando esto ocurre, no hay duda que el bebé tiene ahora la oportunidad de mirar en la dirección que más le interesa. Y se trata de un hito importante en su desarrollo. Aunque es necesario tener en cuenta algo fundamental: cada bebé es diferente, lo que significa que, cada cual, tiende a crecer a su propio ritmo, de forma que nuestro hijo/a puede dar este paso un poco antes… o un poco más tarde.

Mientras llegamos a ese momento, ¿qué podríamos hacer a la hora de ayudar al bebé a desarrollar la fuerza del cuello?

El desarrollo psicomotor de nuestro bebé

De 1 a 3 meses de edad, el bebé adquiere gradualmente la fuerza necesaria para poder enderezar su cabeza. Así, cuando tiene alrededor de 2 meses, y se encuentra acostado boca abajo, es posible que lo veamos levantar la cabeza durante algunos segundos.

Precisamente, son estos breves momentos los que lo ayudan a fortalecer los músculos ubicados en la parte posterior del cuello. Poco a poco, con el paso del tiempo, aprenderá a controlar mejor los músculos de la garganta, lo que le permitirá controlar por completo los movimientos tanto del cuello como de la cabeza.

Con todo ello, es alrededor de los 4 meses de edad cuando el bebé empezará a enderezar la cabeza y la parte superior del cuerpo.

Consejos útiles que lo ayudarán a desarrollar la fuerza en el cuello

Lo cierto es que no es necesario enseñar explícitamente al bebé a cómo mantener la cabeza erguida, ya que se trata de un hito que alcanzará de forma totalmente natural, aprendiendo esta habilidad por sí mismo, a medida que se encuentre listo tanto física como evolutivamente. 

No obstante, sí es imprescindible apoyar este progreso colocándolo boca abajo con frecuencia (pero siempre bajo vigilancia). De hecho, el tiempo que el pequeño se sitúe boca abajo es una parte importante de su rutina diaria, al ser importante para su desarrollo físico.

Ayudando al bebé a fortalecer los músculos del cuello
Foto: Istock

Puede ser una buena idea comenzar con entre 3 a 5 minutos al día, y aumentarlo lentamente cuando el bebé sea un poco más grande y pueda tolerarlo. 

A partir de cierto día notaremos que los bebés pequeños pueden levantar ligeramente la cabeza durante un período breve de tiempo. Y, a medida que crecen, podrá mantener la cabeza erguida durante más tiempo.

Los músculos del cuello, la cabeza y los hombros se fortalecen poco a poco a medida que pasa el tiempo, hasta que pueden mantener la cabeza erguida sin tocar el suelo con el pecho.

Pero, ¿por qué el tiempo boca abajo es tan importante? Programado cuidadosamente, es esencial porque los bebés deben colocarse boca arriba durante todas las horas de sueño, por razones de seguridad (por ejemplo, a la hora de prevenir y evitar la muerte súbita del lactante).

De hecho, pasar tiempo boca arriba, cuando están despiertos, les impide explorar el movimiento y desarrollar la fuerza en el cuello, de forma que es esencial compensarlo incorporando al bebé intencionalmente boca abajo, siempre bajo vigilancia, durante algunos ratos a lo largo del día.

¿Cómo poner al bebé boca abajo de forma segura?

Una buena idea es tratar de poner al bebé boca abajo unos pocos minutos después de cada cambio de pañal, lo que le ayudará a adquirir el hábito poco a poco. Pero no es necesario hacerlo encima de una cama, basta con colocarlo de tal manera que nuestra cara esté cerca de su cara al principio, por lo que es conveniente hacerlo desde el nacimiento.

A medida que el bebé crece, empezará a fijarse en las distancias más largas y concentrarse tanto en los colores como en otros detalles. Eso sí, si empieza a ponerse molesto cada vez que intentamos colocarlo boca abajo, es preferible intentar colocarlo en nuestro regazo, o acostarnos con el bebé encima nuestro.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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