Molestias en el bebé

¿Cómo deshacerse del hipo fácilmente?

Todos los recién nacidos y bebés pequeños suelen presentar hipo en algún momento, ya sea en los primeros días, a las pocas semanas o incluso unos meses después. Aunque se ha demostrado que sería beneficioso, también puede acabar siendo muy molesto.

El hipo suele ser tremendamente común en los recién nacidos y en los bebés más pequeños. Y, aunque es cierto que puede llegar a ser bastante molesto, lo que pocas personas saben es que, en realidad, tiende a ser beneficioso para la salud del bebé. De hecho, de acuerdo a un estudio publicado en diciembre de 2019, el hipo enviaría una serie de ondas celebrales que ayudarían al bebé a regular su respiración.

Esta actividad resultante podría ayudar al cerebro del bebé a aprender a controlar los músculos respiratorios para que, de manera eventual, la respiración pueda ser controlada voluntariamente moviendo el diafragma hacia arriba y hacia abajo. 

¿Por qué surge el hipo?

El hipo surge cuando el diafragma, el músculo respiratorio situado en la base del tórax, se irrita y comienza a tener espasmos. Dado que el estómago y el torso del recién nacido y del bebé tienden a ser mucho más pequeños, no se necesita mucho para que éste se llene. Esto puede ocasionar la comprensión del diafragma, y con ello la aparición del hipo.

También debemos tener en cuenta que, en el lactante, la válvula que comunica el esófago con el estómago, conocida con el nombre de cardias, todavía no se ha desarrollado por completo, lo que hace que, por ahora, no sea del todo capaz de cerrarse perfectamente.

Por otro lado, también es común que surja inmediatamente después de que el niño haya tragado mucho aire. Algo que sucede habitualmente después de una regurgitación, cuando el niño come demasiado rápido, o luego de una crisis de llanto.

¿Y qué es exactamente lo que produce el típico “hip” (es decir, el sonido que habitualmente se escucha cuando tenemos hipo)? Suele estar provocado por el cierre rápido de las cuerdas vocales como consecuencia de la contracción involuntaria del diafragma durante la inspiración.

¿Es posible eliminar el hipo? Cómo deshacerte de él fácilmente

Aunque, como te hemos mencionado al comienzo, el hipo puede llegar a ser beneficioso para los recién nacidos y los bebés más pequeños, en algunas ocasiones puede ser particularmente molesto. Por suerte, amamantarlo o darle un biberón puede ser de mucha ayuda a la hora de deshacerte de él, pero cuando se presenta un patrón de retención de hipo, en ocasiones puede no ser suficiente. Para ello, es esencial llevar al pequeño a un lugar más tranquilo.

No olvides que el hipo también podría ser una señal de que el bebé se siente abrumado por su entorno, por lo que puedes probar a irte con él a una habitación lejos de la televisión, de las mascotas o de sus hermanos mayores. Apaga también la luz, y trata de que se calme y se mantenga lo más relajado posible. Esto ayudaría a que el hipo desaparezca en poco tiempo.

Recuerda que el hipo frecuente también podría ser un síntoma de reflujo, dado que pueden desencadenarse por espasmos del esófago y la presencia de aire adicional en el estómago. Si también surgen otros síntomas relacionados (como vómitos, irritabilidad, tos, negación para comer o náuseas), debes comentárselo al pediatra, ya que es posible que el pequeño esté sufriendo de reflujo gastroesofágico.

Cuando somos más mayores, también podemos seguir algún que otro truco que podría ser de utilidad a la hora de deshacerte del hipo. Pero, ojo, ya que no se sabe qué tan bien funcionan porque no han sido probados científicamente. No obstante, son inofensivos y, en algunas ocasiones, podrían ser de cierta ayuda:

  • Contener la respiración. Respirar profundamente como si estuviéramos a punto de apagar las velas de cumpleaños, y aguantar la respiración entre 15 a 30 segundos. Luego, espera durante un minuto y vuelve a repetir la acción, sobre todo si no ha funcionado en un primer momento. Es posible que puedas sentirte ligeramente mareado/a, por lo que debes hacerlo siempre estando sentado.
  • Bebe agua. Llenar un vaso de agua y tomar un sorbo de agua lo más rápidamente posible podría ser de utilidad.
  • Respirar en una bolsa de papel. Podríamos intentar estabilizar la respiración inhalando y exhalando lentamente en el interior de una bolsa, entre 10 a 15 veces. Igualmente, debemos hacerlo sentados.

No obstante, en la mayoría de las ocasiones el hipo no tiende a durar más que unos pocos minutos o incluso algunas horas, pero nunca más allá de las 48 horas. En caso de duda, o de tener hipo constantemente, se aconseja consultar al médico.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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