Afecciones del recién nacido

¿Cómo se trata la bilirrubina alta en el recién nacido?

En muchas ocasiones, después del nacimiento del bebé, la bilirrubina elevada disminuye con el paso de las semanas, no necesitándose más. Sin embargo, en algunas ocasiones sí es necesario aplicar un tratamiento a base de fototerapia.

¿Han diagnosticado a tu recién nacido ictericia? Esto significa que sus niveles de bilirrubina en sangre son elevados (es decir, se encuentran por encima de lo considerado normal para su edad), lo que causa un color amarillento de su piel y de sus ojos. Si es así, lo más probable es que rápidamente se aplique un tratamiento médico eficaz para reducir sus valores. Pero, ¿cómo se trata y en qué consiste el tratamiento?. 

Conocida médicamente bajo el término de ictericia fisiológica, se trata de una condición que suele manifestarse a los pocos días después del nacimiento del bebé, habitualmente dos o tres días después.

¿Y qué significa este diagnóstico? Significa que los niveles de bilirrubina en sangre se encuentran por encima de lo normal, un pigmento de color amarillo que se produce naturalmente como consecuencia de la descomposición normal de los glóbulos rojos.

Si bien es cierto que tanto los bebés como los adultos pueden procesar la bilirrubina con normalidad (siempre y cuando, claro está, no exista ningún tipo de patología relacionada), en el recién nacido el hígado es uno de los órganos que aún se encuentra en desarrollo, por lo que no es capaz aún de procesar ese exceso de bilirrubina. Es decir, el hígado del recién nacido es inmaduro, no siendo del todo capaz de metabolizarla bien.

Esta acumulación de bilirrubina suele ocurrir por dos motivos: uno de los más comunes es debido a la lactancia. Si esta es la causa la ictericia suele presentarse después de la primera semana de vida, y puede ser causada por diferentes factores en la leche materna, que ayudan a que el bebé absorba bilirrubina del intestino; o bien por otros factores que evitan que determinadas proteínas del hígado del pequeño puedan ser capaces de descomponerla.

No obstante, el motivo más común es que el neonato tenga una gran cantidad de glóbulos rojos o hematíes, lo que médicamente se conoce como poliglobulia del recién nacido. Algunos de estos hematíes son destruidos naturalmente a los dos o tres días, lo que provoca un aumento de la bilirrubina. Y dado que el hígado del pequeño, como comentábamos, es aún inmaduro, ésta suele acumularse.

El tratamiento de la bilirrubina elevada en el recién nacido

El tratamiento de elección depende directamente de distintos factores, como:

  1. Si el bebé ha nacido o no prematuramente.
  2. El nivel de bilirrubina que tenga el bebé (por ejemplo, si es o no muy elevada).
  3. Cómo se rápido ha aumentado el valor de la bilirrubina.
  4. Cómo se ha alimentado el bebé.

En la mayoría de los casos, la ictericia tiende a desaparecer en 2 o 3 semanas, no siendo necesario hacer nada más salvo seguir un control estricto para descubrir si la bilirrubina se eleva mucho más, y si la ictericia se torna muy intensa.

Es lo que sucede con la ictericia leve, la cual se resuelve por sí sola a medida que el hígado del recién nacido comienza a madurar. De ahí que la alimentación frecuente ayude de forma muy positiva (entre 8 y 12 veces por día). 

Pero si la ictericia es más severa, es conveniente aplicar un tratamiento médico a base de fototerapia, ya que los altos niveles de bilirrubina pueden poner en riesgo al bebé, pudiendo sufrir una enfermedad grave conocida como kernícterus, que cursa con sordera, parálisis cerebral y otras formas de daño cerebral.

Dado que la bilirrubina se destruye con la luz, cuando sus niveles no son muy elevados ni intensos lo más habitual es que el médico aconseje a los padres permitir que el pequeño tome algo de sol.

No obstante, cuando la bilirrubina alta se convierte en ictericia, y ésta además es muy intensa, se decide colocar al bebé en una cuna, o incubadora especial, con los ojos protegidos y vendados, y bajo unos focos de luz especiales. Gracias a estos focos, se consigue que el nivel preocupante de bilirrubina baje, hasta adquirir unos valores más normales para su edad.

Por suerte, una vez el pequeño ha superado la ictericia, y sus niveles de bilirrubina vuelven a la normalidad, no volverá a padecerla. Por lo que si en los primeros días o semanas han diagnosticado a tu recién nacido de ictericia debes mantener la calma, ya que en muchas ocasiones tenderá a desaparecer por sí sola sin ser necesaria la aplicación de un tratamiento médico.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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