Enfermedades del recién nacido

Conjuntivitis del recién nacido: causas, síntomas y tratamiento

Aunque las secreciones oculares suelen ser muy comunes en los recién nacidos, en pocos casos son producidas por una infección o por cualquier otro problema ocular.

Si los ojos de un bebé suelen ser muy delicados, los de un recién nacido lo son aún más. De esta forma, es común que surjan algunos trastornos o afecciones de poca importancia, pero que deben ser debidamente tratados con el fin de evitar que surjan otros problemas innecesarios.

Un buen ejemplo lo encontramos con la conocida como conjuntivitis del recién nacido, también denominada médicamente como conjuntivitis neonatal o simplemente como oftalmia neonatal, la cual suele presentarse habitualmente durante el primer mes de vida, y que puede tener un origen aséptico o séptico (esto es, debido a infecciones bacterianas o virales).

Pero no debe confundirse la presencia de un conducto lagrimal bloqueado a la existencia de una conjuntivitis, de manera que aunque la secreción ocular es tremendamente común en los recién nacidos, cuando surgen otros síntomas como enrojecimiento, sensibilidad ocular o hinchazón es necesaria la valoración del médico, dado que puede ser una señal de infección o de cualquier otro problema ocular.

¿Qué es la conjuntivitis del recién nacido? ¿En qué consiste la conjuntivitis neonatal?

La conjuntivitis neonatal -o del recién nacido- es una infección o irritación de la parte blanca de los ojos de un recién nacido, así como de la parte interna de los párpados. A diferencia de lo que habitualmente se piensa, la realidad es que es una afección ocular bastante común, en especial en los recién nacidos durante el primer mes de vida.

Fundamentalmente existen dos tipos de conjuntivitis del recién nacido, que podemos pasar a resumir brevemente a continuación:

  • Conjuntivitis neonatal aséptica. En los recién nacidos, la forma más común suele ser la conjuntivitis química inducida por una solución de nitrato de plata, aunque al haber sido sustituido por ungüentos de eritromicina o yoduro de povidona (ya que causaba irritación ocular), es un tipo de conjuntivitis que se está volviendo menos común.
  • Conjuntivitis neonatal séptica. Suele ser un tipo de conjuntivitis causada principalmente por infecciones bacterianas y virales. La clamidia es uno de los agentes infecciosos más comunes, dado que los bebés pueden adquirir estos agentes infecciosos a medida que pasan a través del canal del parto de la mamá, durante el proceso del parto. En este sentido, la forma más grave suele ser causada por la gonorrea, aunque en realidad no es muy habitual. 

¿Cuáles son sus causas?

Como te comentábamos brevemente en el apartado anterior, la causa de la conjuntivitis del recién nacido puede ser química o microbiana (esto es, infecciosa). En este sentido, aunque varios agentes infecciosos y no infecciosos pueden inflamar la conjuntiva, las causas más comunes suelen ser las infecciones por clamidias, estafilococos, gonococos e infecciones herpéticas, así como por el uso -ya no tan común- de la solución de nitrato de plata.

Por tanto, la conjuntivitis del recién nacido puede ser principalmente causada por:

  • Exposición a productos irritantes o químicos.
  • La presencia de conductos lagrimales bloqueados.
  • Bacterias presentes en la vagina de la madre durante el momento del parto.
  • Otras bacterias o virus.

Por suerte, en la mayoría de las ocasiones la conjuntivitis es una enfermedad leve que tiende a desaparecer por sí sola, aunque en caso de haber sido causada por una infección de transmisión sexual, sí puede llegar a ser grave. Como te mencionábamos, existen fundamentalmente dos infecciones de transmisión sexual que pueden causarla:

  • Clamidia. Un bebé tiende a infectarse con clamidia al nacer, y a menudo suele aparecer conjuntivitis. No obstante, es un tipo de conjuntivitis que no causa cicatrices ni ceguera, pero el recién nacido sí puede contraer neumonía por clamidia, una infección pulmonar que suele surgir dentro de los 6 meses de edad. De producirse, la neumonía causará respiración rápida y tos.
  • Gonorrea. Si un bebé contrae conjuntivitis por gonorrea, y no es tratada rápidamente, puede ocasionar el desarrollo de cicatrices y finalmente ceguera permanente.

¿Cuáles son los síntomas que habitualmente aparecen?

Los recién nacidos con conjuntivitis suelen tener un color rojo o rosado en la conjuntiva. Además, también es habitual que surjan otros síntomas como: secreción espesa similar a la pus en los ojos, párpados hinchados que a su vez pueden estar enrojecidos, y drenaje acuoso de los ojos.

Cómo se trata la conjuntivitis neonatal

El tratamiento específico dependerá de la causa que haya originado la conjuntivitis del recién nacido. Así, antes del nacimiento del bebé es común que se realicen una serie de pruebas médicas en la embarazada con el fin de considerar la existencia de cierto riesgo en la transmisión de patógenos gonocócicos, clamidiales, herpéticos y estreptocócicos al feto durante el parto vaginal.

Así, si se descubre que el bebé está infectado con gonorrea será tratado de inmediato, lo que evitará no solo que tenga conjuntivitis, sino el daño ocular permanente. Por otro lado, aquellos bebés expuestos a clamidias en el momento del parto deben ser evaluados y seguidos de cerca por parte de los profesionales médicos, con el fin de detectar posibles síntomas de infección.

En este sentido, solo recibirán tratamiento si presentan algún signo relacionado con la infección por clamidia.

Por  tanto, ante la presencia de algún tipo de secreción ocular y otro síntoma relacionado, es de vital importancia la valoración del pediatra. No obstante, en la mayoría de las ocasiones la secreción se debe a la presencia de un conducto lagrimal bloqueado, la cual puede resolverse sin tratamiento dentro de los 4 a 6 meses de edad del bebé.

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Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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