Bebés pretérmino

Diferencias entre bebés grandes prematuros y prematuros

No es extraño haber oído hablar de los bebés prematuros. De hecho, tú mismo podrías haber nacido de manera prematura. Esto quiere decir que te has adelantado y has llegado al mundo un poco antes de lo que te correspondería. La realidad es que también existen los “grandes prematuros”. ¿Sabes a qué nos referimos con este término?

Seguramente, de primeras, si decimos bebé prematuro todo el mundo entiende que nos referimos a un bebé que ha nacido antes de lo previsto. Sin embargo, aunque muy generalmente esto es así, también debemos saber que existe el término de “gran prematuro”. Veamos las características de un caso y otro para entender las diferencias entre ambos y una serie de recomendaciones para su mejor cuidado.

 

¿Qué es un bebé prematuro?

Un bebé prematuro, como ya apuntábamos, es un bebé que nace antes de tiempo. Es decir, antes de completar todas las semanas de gestación. Más en concreto, estas son sus características principales:

  • Nace antes de la semana 36 de embarazo.
  • Su peso es menor a los 2 kilos y medio.
  • Puede generar algún problema de salud, como tener alguna dificultad en su sistema respiratorio o alguna alteración en su capacidad cognitiva (aunque habitualmente se detecta pronto).

En la actualidad ha habido un aumento de los niños que nacen prematuramente y las razones pueden ser muy variadas. No obstante, se suele barajar como posibles motivos la edad avanzada de las madres, el incremento de los partos múltiples y la fecundación in vitro, entre otros. De los nacimientos que suceden, los prematuros suelen representar el 10% de los casos.

Así son los grandes prematuros

Frente a lo que en un principio podríamos pensar, y aunque suene paradójico, los “grandes prematuros” son bebés prematuros de un tamaño extremadamente pequeño y de un peso muy bajo. Esto suele ser debido (como es lógico) a que sus órganos vitales todavía están inmaduros. Estas son las cualidades de un gran prematuro:

  • Nace previamente a la semana 29 de gestación.
  • Tiene un peso inferior al kilo y medio.
  • Dado su estado, puede presentar problemas como:
    • Déficit de atención, retrasos cognitivos, hiperactividad e incluso, en casos graves, parálisis cerebral. Suele ocurrir a un 9% de ellos.
    • Problemas de audición, psicomotores, sensoriales... En un 40% de los casos.
    • Pueden necesitar ser alimentados mediante vía, hasta que les sea posible alimentarse de otra forma. De hecho, a veces llegan a realizarse intervenciones quirúrgicas para que el niño pueda vivir con independencia de su madre.
    • Puede ser necesaria la respiración asistida. Y suele ser imprescindible, ya que, al no haber acabado su desarrollo en el vientre de su madre, seguramente sus pulmones no sean lo suficientemente maduros.

Mientras el 10% de los recién nacidos pueden ser prematuros, solo entre el 1% y el 2% son grandes prematuros.

Cuidado del bebé prematuro

Lo que debemos tener en cuenta es que, por suerte, la probabilidad de supervivencia de un bebé prematuro hoy en día es bastante alta. Además, los sanitarios están muy concienciados no solo en reducir el estrés de los padres, sino también en fomentar técnicas aparentemente muy sencillas, pero que son realmente muy eficaces en estos casos:

  • El contacto piel con piel de los padres con el bebé.
  • La lactancia materna siempre que pueda llevar a cabo.
  • La regulación de la luz para que se parezca a la del vientre materno.
  • La reducción del ruido y el control de la temperatura adecuada para el pequeño.

 

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