Marcas en la cara del bebé

El acné del recién nacido: ¿por qué se produce?

Al bebé le han salido unos granitos en la piel... ¿A qué se deben estas marquitas blancas o amarillentas que le han aparecido en la cara? ¿Se irán solas, le dejarán cicatrices? En principio no hay por qué preocuparse, se denomina acné del recién nacido y aquí te explicamos por qué se produce.

acné recién nacido
Fuente: iStock

Seguramente si piensas en la piel de un bebé (y en especial en la de un recién nacido) te imagines un cutis perfecto, suave, delicado, sano y libre de imperfecciones. Tanto es así que cuando vemos a alguien con una dermis tersa y saludable es habitual que le digamos que tiene la “piel como un bebé”

Pero ¿qué sucede cuándo al nuevo pequeñín de la familia le sale acné? Solo tiene unas semanas y le aparecen unos pequeños granitos blancos o amarillentos por las mejillas, la frente y la nariz. Vale que el paso del tiempo es rápido, pero... Para la pubertad le quedan algunos años ¿no? 

Efectivamente, tranquilidad, todavía faltan algunos añitos para su adolescencia. Y aunque tenga un nombre y un aspecto parecidos, no se trata de lo mismo. Esta reacción suele aparecer durante las primeras semanas de vida y es conocida como acné neonatal, miliar, del recién nacido, del bebé o también llamado engordaderas o granitos de leche. Se produce en el 40% de los recién llegados y es debido a que la grasa que se acumula en la piel queda retenida en sus poros.  

Es totalmente lógico que cuando no sabemos esto nos preocupemos. Esperamos una piel sedosa y al percatarnos de esas marquitas nos surgen muchas dudas acerca de su procedencia: sobre si se desaparecerán solas o no, sobre si le causan molestias al pequeño, sobre si se quedarán marcas definitivas o sobre si la alimentación de la madre es la culpable (sobre todo si son amamantados es natural pensar que ahí radica el problema). 

Sin embargo, lo cierto es que se debe a que las hormonas que se han transferido al bebé mediante la placenta son las que se han encargado de activar una producción mayor de glándulas sebáceas, que son las causantes del acné. Esto es porque en el último trimestre de la gestación, el cuerpo de la embarazada libera hormonas más intensamente para favorecer la maduración de los pulmones y el desarrollo inmunológico del niño, lo que afecta a las glándulas mencionadas. 

¿Debemos preocuparnos por el acné del bebé?

Este tipo de marquitas, las pequeñas pústulas de las que hablamos, no duelen ni pican. Además, ni se contagian, ni tienen que ver con la alimentación de la madre, no obstante, como decimos, suele ser común el pensamiento de que surgen debido a la leche materna

Como no causa molestias, no es necesario aplicar un tratamiento concreto. Lo normal es que en un par de semanas o tres, el acné del bebé desaparezca por sí solo y sin dejar rastro. Por eso no es recomendable ni usar productos, ni apretar los granitos, ni restregar la piel. Lo mejor es mantenerla limpia para prevenir infecciones que sí serían motivos de preocupación

También puede darse que el bebé tenga estas pústulas en la boca o, incluso, en las encías, lo que recibe el nombre de perlas de Epstein. Además, por otra parte, existe el llamado acné del lactante que se muestra entre el tercer y el sexto mes y que, en este caso, sí que necesitaría tratamiento médico.

foto claudia

Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

Vídeo de la semana

Continúa leyendo