Aprender inglés

¿Es posible aprender inglés con 3 meses?

Todos sabemos que aprender inglés es una de las tareas pendientes de muchos adultos y también uno de los deseos que tenemos para nuestros hijos, pero ¿cuándo pueden empezar a iniciarse en este idioma? ¿Es posible hacerlo a los tres meses de edad? Te lo contamos.

Es posible. Los padres siempre quieren lo mejor para sus hijos y más si se trata de su educación y de su futuro. Ser bilingües, en los tiempos que corren, abre muchas puertas tanto a nivel académico como a nivel profesional. La exposición oral a un segundo idioma en los primeros meses de vida trae consigo consecuencias positivas. Es por ello, que el inglés está considerado el segundo idioma escogido por las familias para que aprendan los niños.

Es posible afirmar que la adquisición del lenguaje es un proceso largo y complejo desde la preparativa del desarrollo infantil. Por lo tanto, cuanto antes comience el niño a aprender inglés, el desarrollo y la facilidad para el idioma en el niño va a ser mucho mejor.

La Dra. Patricia K. Kuhl, codirectora del Institute for Learning & Brain Sciences de la Universidad de Washington afirma que: “los bebés pueden distinguir todos los sonidos de todas las lenguas, independientemente del país e idioma que sean”. Esto es así porque los bebés de tres meses tienen la capacidad de aprender cualquier idioma, ya que, su balbuceo es igual en todas partes del mundo. Es por ello, por lo que la metodología de Helen Doron English® aplica esta evidencia científica en sus centros de toda España.

Aprender una segunda lengua es más fácil en los bebés

El cerebro de los bebés es como una esponja y tiene más plasticidad, por lo que para él es más fácil aprender una segunda lengua o incluso una tercera. Tiene plena capacidad para absorber todo tipo de conocimientos. Desde que nace está preparado para recibir cualquier tipo de enseñanza.

Es por ello por lo que a esta edad van aprendiendo un segundo idioma de manera natural, sin esfuerzos y sin darse cuenta. Esto se consigue a través de la música, rimas, actividades y juegos. Lo hacen de la misma manera que aprenden su lengua materna.

Por lo tanto, se puede afirmar que cuanto antes esté el bebé expuesto al segundo idioma, más facilidad tiene de aprenderlo. Las investigaciones demuestran que el cerebro del niño crece mucho más rápido si se expone de manera sistemática a una segunda lengua. Esta exposición consigue que las conexiones neuronales faciliten su desarrollo intelectual, incluso para todos los aspectos de su vida, no únicamente del inglés.

Estimulando el lenguaje del inglés, de forma natural y a través del diálogo y el juego, el cerebro puede aprender mucho mejor. Los niños necesitan estar expuestos desde muy temprano al idioma para que puedan tener las herramientas necesarias para la adquisición de la lengua. También es necesario tener en cuenta que hay que motivar a los niños para aprender, así al recibir una estimulación apropiada, ellos cada vez se sienten más seguros y hace que su cerebro construya nuevas conexiones neuronales y a su vez aumenta su capacidad.

La motivación de los padres, una de las herramientas más necesarias

Otra cuestión es que los padres no tienen por qué dominar la lengua para poder enseñarla a sus hijos. Únicamente tienen que hacer una labor de búsqueda para encontrar las herramientas adecuadas con las que sus hijos puedan aprender de la mejor manera. Lo que sí es una función de los padres es la motivación que les transmitan a sus bebés para el aprendizaje del idioma, así como favorecer su aprendizaje con la exposición al lenguaje el mayor tiempo posible. De esta manera, si todos los días están en contacto con el idioma conseguirán que se vaya asentando unas buenas bases.

Lo ideal es que los bebés puedan adquirir de manera natural y sin esfuerzo las bases y estructuras del inglés para conseguir de esta manera una pronunciación correcta. El aprendizaje del inglés a una edad temprana tiene un gran impacto en el desarrollo del cerebro del niño. Con la metodología de Helen Doron English® los bebés participan en grupos reducidos de aprendizaje y juegos desde los 3 meses, trabajando así la estimulación temprana, el desarrollo cognitivo, el desarrollo físico-motriz, el desarrollo socioemocional y el lenguaje y la comunicación. De esta manera, se consigue fomentar el aprendizaje de los niños de una manera divertida y natural. Los bebés participan en grupo con la compañía de sus padres para coger más confianza.

Aprender inglés puede ser muy divertido y fácil a través de la educación en inglés junto con los valores para la vida.

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