Desarrollo infantil

La sonrisa del bebé: una evolución irresistible

La sonrisa de un niño no solo nos llena de alegría, es mucho más. Te contamos cómo evoluciona su sonrisa en el primer año de vida.

La sonrisa del bebé: una evolución irresistible

La sonrisa del bebé es un fascinante mecanismo de supervivencia, la herramienta que utilizan para establecer sus primeras relaciones y la única forma de decirnos “me siento bien” cuando todavía no tienen las palabras. Tan importante es para ellos sonreír, que están preparados para hacerlo antes de nacer.

Le hemos visto sonreír mientras dormía pero, el día menos pensado, el bebé nos regala un momento único e inolvidable: su primera sonrisa de verdad, dedicada a nosotros en exclusiva, mirándonos fijamente a los ojos. Después, llegan los gorjeos y las carcajadas contagiosas.

Con los años, podemos olvidarnos de si pasó o no la varicela o cuántos años tenía cuando se le cayó su primer diente, pero lo que nunca olvidan los padres es la emoción que sintieron al recibir, por sorpresa y a bocajarro, la primera sonrisa de su pequeño... una sonrisa irresistible.

 

La sonrisa, un eficaz mecanismo de supervivencia

Las modernas ecografías han permitido a los expertos comprobar que los fetos a partir de las 30 semanas ya sonríen. ¿A quién? podríamos preguntarnos. De momento es solo un reflejo, casi una mueca, aunque compleja, porque requiere la coordinación de muchos músculos faciales y está asociada con la fase de sueño activo o REM.

Los bebés vienen provistos de la capacidad de sonreír, y no precisamente para salir guapos en las fotos, sino para algo mucho más importante... sobrevivir. Nuestro pequeño nace con el instinto de mantenerse cerca de mamá como medida de protección.

Por eso, en cuanto aprenda a gatear, su objetivo será perseguirla por toda la casa. Pero ahora acaba de nacer y no puede moverse ni agarrarse al pelo de su madre como hacen nuestros primos los primates. Lo que sí puede hacer es llorar (y así llamar su atención), mamar (y favorecer un acercamiento físico privilegiado) y... claro está, sonreír, seducir a su mamá para que desee estar cerca de él y compensarla por lo cansado que puede ser hacerse cargo de una personita recién llegada.

 

Las etapas de la sonrisa del bebé

En su libro “El desarrollo del bebé” (Alianza Editorial), Ileana Enesco, profesora del Departamento de Psicología Evolutiva de la Universidad Complutense de Madrid establece estos hitos en la evolución de la sonrisa de los bebés. Eso sí, las fechas están basadas en estadísticas. En la práctica, cada niño tiene sus ritmos.

Primeras semanas de vida

Las sonrisas del bebé son reflejas. Aparecen con más frecuencia durante el sueño, aunque también en algunas ocasiones al despertar o como respuesta a una caricia suave.

Primer mes

Sonríe ante estímulos externos, como la voz de su madre o, por ejemplo, si le ponemos las manos juntas para hacer palmas palmitas.

Entre la 5ª y la 8ª semana

Puede sonreír también ante estímulos visuales como movimiento de luces, de la cara humana, de objetos brillantes...

Entre la 9ª y la 12ª semana

La sonrisa es ya plenamente social. Ahora los bebés responden abiertamente a las caras humanas y, hacia los tres meses, la sonrisa se encuentra casi siempre en las interacciones sociales.

Entre los 3 y los 4 meses

Aparece la risa como respuesta a estímulos de diferentes sentidos (tacto, visión...).

A partir de los 6 meses

Los bebés sonríen y ríen durante las interacciones sociales con personas cercanas.

Entre los 10 y los 12 meses

Sonríen abiertamente cuando llega una persona conocida, se ríen a carcajadas con juegos de interacción como el cucú tras.

 

Asesora: Ileana Enesco, profesora del Departamento de Psicología Evolutiva de la Universidad Complutense.

 

Etiquetas: bebé, desarrollo del bebé mes a mes, desarrollo infantil, vínculo, vínculo madre e hijo

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