El llanto del bebé

¿Lloran los bebés diferente según donde hayan nacido?

El idioma del llanto o cómo los bebés lloran diferente según donde hayan nacido, ¿real o no? Recientes estudios aseguran que sí, que un bebé africano llora distinto que uno europeo o asiático.

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bebé recién nacido llorando

Los últimos análisis sobre el llanto de los recién nacidos concluyen que según su lengua materna varía su forma de llorar, encontrando puntos de fluctuación y tonos que dependen de la madre y el idioma en el que ella habla.

Un equipo de científicos ha trabajado en conjunto, liderados por la Universidad de Würzburg y la antropóloga alemana Kathleen Wermke, para llegar a las conclusiones arriba expuestas.

El estudio se centra en el análisis de las diferencias tonales que tienen determinados idiomas, como el chino o algunas lenguas africanas, donde un sonido aparentemente idéntico puede significar cosas completamente diferentes según de si se pronuncia con tono alto, bajo o una fluctuación de tono específica, algo que no ocurre en idiomas como el alemán, el inglés o el francés.

Estos lenguajes, como el Lamnso que se habla en Nso en Camerún, que tienen complejos sistemas tonales llegan a poseer hasta ocho tonos diferentes que además varían dependiendo de su contexto. Esto significa que para hablarlos con fluidez no solo hay que ser capaz de acertar con el tono de pronunciación sino integrar la correcta y específica fluctuación tonal en determinadas palabras.

Llegados a este punto los estudiosos se plantearon: si las mujeres embarazadas hablan lenguajes tonales tan complejos, ¿se manifiestan en el llanto de sus recién nacidos? 

Los resultados de los científicos se han publicado en las revistas Speech, Language and Hearing y Journal of Voice. Estos concluyen, en palabras de la catedrática Kathleen Wermke, directora del Centro de Desarrollo Pre-Habla y Trastornos del Desarrollo de la Universidad de Würzburg y autor principal de los estudios, “El llanto de recién nacidos cuyas madres hablan un lenguaje tonal se caracteriza por una variación melódica significativamente mayor en comparación con, por ejemplo, neonatos alemanes”.

Los recién nacidos del Nso en Camerún exhibieron no sólo una "variación de tono general intra-emisión" significativamente más alta (el intervalo entre el tono más alto y el más bajo); También, el aumento y la caída a corto plazo de los tonos durante un enunciado de gritos fue más intenso en comparación con los recién nacidos de madres de habla alemana. "Su llanto suena más a cantar", dice la catedrática Wermke para describir este efecto. "Los resultados fueron similares para neonatos de Pekín, pero en un grado algo menor."

Los científicos consideran, tras analizar estos hallazgos, que su teoría ha sido corroborada al realizar también estas comparaciones entre neonatos alemanes y franceses. Las capacidades y bloques de construcción para el desarrollo del lenguaje futuro se adquieren en el nacimiento y no solo desde el momento en el que comienzan a balbucear o dicen sus primeras palabras. Los niños han estado familiarizándose con la “lengua materna” desde el útero materno durante el último trimestre del embarazo, los bebés muestran en su llanto patrones melódicos característicos que están influenciados por su entorno y, concretamente, por el idioma de su madre, incluso antes de que sean capaces de producir sus primeros sonidos o balbuceos.

Curiosamente estas diferencias tonales comunes entre los bebés nacidos en Camerún y los nacidos en Pekín, y que los diferencian del llanto de los neonatos alemanes, por ejemplo, hacen pensar que existe un factor genético asociado y no tanto social o adquirido por contexto, ya que obviamente los niños de Pekín tienen un bagaje tecnológico y una exposición a radios, televisión, ordenadores… que los niños de Nso no tienen.

Las conclusiones de este estudio nada tienen que ver con la capacidad de cualquier niño para aprender cualquier idioma que se hable en la Tierra, eso dependerá únicamente de cada uno y sus habilidades: a muchos se les dan bien los idiomas, a otros las matemáticas y a otros los deportes. Lo importante es comprender que cada pequeño es único y tiene sus propias capacidades que debemos respetar y potenciar siempre desde el refuerzo positivo.

Además, y como broche final os recordamos que, independientemente del idioma en el que un bebé llore, sin tener en cuenta la diferencia tonal o el motivo, un bebé que llora debe siempre ser atendido sin importar la causa. Son bebés y da igual que mamá o papá sean africanos, asiáticos, europeos o extraterrestres, simplemente necesitan a sus padres para hallar el consuelo y cubrir sus necesidades.

Etiquetas: aprender a hablar, bilingüe, llanto del bebé, padres, recién nacido

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