Salud del bebé

¿Por qué se produce el llanto sin lágrimas de los bebés?

Especialmente cuando el bebé es aún recién nacido, es común que llore sin lágrimas. A medida que va cumpliendo meses esto cambia, aunque en ocasiones puede ser debido a una obstrucción del conducto lagrimal.

Cada bebé es único, no hay duda. Pero cuando se trata de llorar, posiblemente no sea tan diferente de otros bebés. A diferencia de lo que habitualmente se piensa, muchos episodios de llanto son completamente impredecibles e inesperados, y no tienen ninguna relación con cosas como los pañales mojados, o el hambre. De hecho, en ocasiones los bebés simplemente lloran, y ya podemos volvernos locos tratando de descubrir por qué lo hacen.

Por otro lado, es habitual que el llanto del bebé suela aumentar a partir del segundo mes, aunque por lo general finalmente suele estabilizarse y calmarse cuando el pequeño tiene cuatro o cinco meses.

En cualquier caso, posiblemente te hayas fijado en algo: cuando el bebé llora, en especial cuando es todavía demasiado pequeño, suele hacerlo sin lágrimas. Y aunque pueda sorprendernos, e incluso alarmarnos desde el momento en el que nos percatamos de ello, en realidad no hay ningún problema; se trata de algo absolutamente normal.

Causas por las que el bebé llora sin lágrimas

Conductos lagrimales aún no desarrollados del todo

En la mayoría de los casos es perfectamente normal que el bebé llore sin lágrimas. Debemos tener en cuenta que, después del nacimiento, los conductos lagrimales del bebé aún se están desarrollando, por lo que durante los primeros meses es común que no derramen lágrimas cada vez que lloran.

La mayoría de los bebés empiezan a llorar alrededor de las 2 semanas de edad, pero algunos pueden tardar un poco más en hacerlo. No obstante, por lo general, hacia la revisión del segundo mes por parte del pediatra lo habitual es que el llanto con lágrima ya se encuentre presente.

Obstrucción de los conductos lagrimales

Por otro lado, es cierto que algunos recién nacidos tienen obstruidos los conductos lagrimales, lo que significa que, aunque puedan producir lágrimas, éstas no se drenan correctamente.

Así, las lágrimas acumuladas pueden generar una secreción amarillenta pegajosa, que el pediatra puede recomendar tratar con la ayuda de una pomada ocular o unas gotas.

Cuando esto ocurre, también es habitual que el médico indique a la mamá y al papá cómo limpiar los ojos del bebé, para hacerlo adecuadamente sin causar daños. Incluso es posible que explique cómo masajear el conducto lagrimal, siempre que fuera necesario.

Cuando el bebé está deshidratado

En bebés más mayores, en especial cuando tienen fiebre, llorar sin lágrimas puede ser una señal tardía de deshidratación, lo que puede ocurrir cuando el niño está enfermo con vómitos y/o diarrea. Cuando el bebé está deshidratado significa que no tiene tanto líquido en el cuerpo como en realidad necesita. Y aunque suele ser leve, y fácil de tratar y de corregir, en algunas ocasiones puede ser moderada o grave, y potencialmente mortal.

Por tanto, si el bebé tiene fiebre y/o está enfermo con vómitos y diarrea es fundamental asegurarse de que tome muchos líquidos. No obstante, cuando la fiebre no baja o existen otras señales de deshidratación, lo más recomendable es llamar al médico o acudir a urgencias pediátricas.

Además del llanto sin lágrimas, existen otros síntomas relacionados que pueden alertar si el bebé está deshidratado, o se está deshidratando:

  • Orina de color más oscuro y con un olor más fuerte de lo normal.
  • Letargo.
  • El bebé no ha mojado el pañal durante más de 6 horas.
  • Los labios se muestran secos.

Por otro lado, también existen algunas señales que indican que el bebé se encuentra seriamente deshidratado:

  • Manos y pies fríos.
  • Irritabilidad y somnolencia excesiva.
  • Ojos hundidos.
  • Fontanela hundida (parte blanda de la cabeza del bebé).

Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, como te hemos comentado, es fundamental acudir al médico.

¿Qué hacer si el bebé continúa llorando sin lágrimas?

Ante cualquier duda es recomendable preguntarle siempre al pediatra. Pero no te preocupes. En caso de que la causa sea la obstrucción de los conductos lagrimales, es cierto que se trata de un problema que suele ir y venir, aunque en muchos casos tiende a desaparecer para cuando el bebé haya cumplido su primer año de vida.

De lo contrario, es aconsejable visitar a un oculista pediátrico, dado que podría ser necesaria la dilatación de los conductos lagrimales, para evitar que se continúen obstruyendo.

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Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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