Recién nacido

Qué es la ictericia fisiológica y por qué aparece en el recién nacido

La ictericia es una afección tremendamente común en el recién nacido, y en la mayoría de las ocasiones es leve, no necesitándose aplicar ningún tipo de tratamiento médico.

Bajo el nombre de ictericia fisiológica nos encontramos ante un trastorno muy habitual, que se estima afecta a un buen número de recién nacidos. Es también conocida como ictericia del recién nacido, y se caracteriza por la aparición de un color amarillento tanto de la piel como de los ojos del bebé -concretamente la parte blanca, la esclerótica- apenas pocos días después del nacimiento.

¿En qué consiste la ictericia fisiológica?

La bilirrubina es un pigmento de color amarillento que se produce de forma natural a partir de la descomposición normal de los glóbulos rojos, un tipo de célula sanguínea producida en la médula ósea y que encontramos en la sangre. Éstos contienen una proteína conocida con el nombre de hemoglobina, que transporta oxígeno desde los pulmones a todas las partes del cuerpo.

La ictericia fisiológica es considerado como un trastorno común en el recién nacido. De hecho, un grado de ictericia es normal. Es debido a la descomposición de los glóbulos rojos (que liberan bilirrubina en la sangre), principalmente por la inmadurez del hígado del bebé, que no es capaz aún de metabolizar de forma eficaz la bilirrubina, y procesarla para su excreción posterior a través de la orina.

Tanto en los bebés como en los niños, adolescentes y adultos, el hígado es perfectamente capaz de procesar la bilirrubina (siempre y cuando, claro está, no exista ningún tipo de afección que lo impida). Luego, la bilirrubina procesada pasa a través del tracto intestinal. Pero como el hígado del recién nacido es aún inmaduro, no puede eliminar la bilirrubina completamente.

Generalmente suele aparecer entre los días 2 y 5 de vida, y en la mayoría de las ocasiones tiende a desaparecer con el paso de las semanas sin que sea necesaria la administración de algún tipo de tratamiento médico.

¿Qué bebés tienen mayor riesgo de sufrir ictericia fisiológica y cuáles son sus causas?

Los bebés prematuros (es decir, aquellos bebés nacidos antes de las 37 semanas de gestación) presentan un riesgo mayor de sufrir ictericia fisiológica. Además, también existe un mayor riesgo en caso de bebés que no consumen suficiente leche materna o de fórmula o cuyo tipo de sangre no es compatible con el de su madre. 

También existen una serie de causas que pueden influir en la acumulación de bilirrubina. Por ejemplo, en caso de una infección, la presencia de una deficiencia enzimática, moretones al nacer (o cualquier otra hemorragia interna), o una anormalidad en los glóbulos rojos del bebé.

¿Qué síntomas produce?

El primer síntoma de ictericia fisiológica en el recién nacido es un color amarillento en la piel y los ojos del bebé, el cual puede comenzar dentro de 2 a 4 días después del nacimiento. Es común que comience en el rostro antes de extenderse por todo el cuerpo. 

¿Y cómo identificarla? Por ejemplo, presionando con un dedo sobre la piel del bebé. Si el área presionada se vuelve de color amarilla, es probable que se trata de una señal de ictericia fisiológica.  

También es habitual que los niveles de bilirrubina por lo general alcancen su nivel más elevado entre 3 a 7 días después del nacimiento. Aunque, es cierto, en la mayor parte de las ocasiones la ictericia desaparece unas semanas después, sin causar ningún tipo de problema ni aplicarse ningún tratamiento médico.

¿Cómo se trata?

La ictericia fisiológica leve se resuelve por sí sola, exactamente desde el momento en el que el hígado del bebé comienza a madurar y es capaz de metabolizar y procesar la bilirrubina. La alimentación frecuente, de hecho, ayuda mucho a los bebés a que la bilirrubina pase a través de su pequeño organismo. 

Pero cuando la ictericia es más severa sí es necesario aplicar otros tratamientos. La fototerapia, por ejemplo, se convierte en un tratamiento común, y altamente efectivo. Consiste básicamente en la utilización de luz para descomponer la bilirrubina. Para aplicarlo, el bebé es colocado en una incubadora o camita especial bajo una luz, vestido únicamente con el pañal y con unas gafas protectoras.

¿Cuándo llamar al médico?

La mayor parte de los casos de ictericia fisiológica son normales. Pero, en ocasiones, la ictericia puede indicar la presencia de una afección médica subyacente. Además, cuando la ictericia es severa, aumenta el riesgo de que la bilirrubina pase al cerebro, pudiendo causar daño cerebral permanente (una enfermedad conocida bajo el nombre de kernícterus).

Por tanto, será necesario ponerse en contacto con el médico, o acudir a urgencias, si: 

  • La ictericia se vuelve más intensa, o se propaga.
  • El bebé desarrolla fiebre (por encima de 38 ºC).
  • El color amarillento se profundiza.
  • El bebé se alimenta mal, llora con gritos agudos o parece letárgico o apático.

En estos casos lo más aconsejable es acudir al centro médico para nueva valoración, o bien, llamar al pediatra si fuera posible.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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