Consejos para tratarla

¿Qué es la milia o milium del recién nacido?

La piel del recién nacido tiene sus propias peculiaridades y la que se encuentra en su cara es una de las más delicadas, está en continuo cambio durante las primeras semanas. Si tu hijo ha desarrollado unos granitos en su rostro puede que se trate de la milia o milium del recién nacido. Descubre aquí más información.

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Fuente: iStock

La carita del bebé es una de las partes más sensibles de su cuerpo. Se trata de una zona que vive cambios constantes, especialmente durante los primeros meses de vida del pequeño. En las primeras semanas pueden surgir en su rostro unos granitos o manchas que alarman un poco a algunos padres. ¿Quieres saber qué es la milia o milum del recién nacido?

Si crees que tu niño puede estar padeciendo esto, antes de nada, no te preocupes en exceso, no se considera un problema grave.

La milia -o también conocida como milium- es una patología que se da con bastante frecuencia entre los bebés recién nacidos, tiene una incidencia del 40 %. Lo reconocerás porque provoca un conjunto de pápulas duras o erupciones en la piel de más o menos 1 o 2 milímetros de diámetro.

Estas erupciones tienen entre un color blanco y amarillento y suelen aparecer en la cara (contando la nariz, las mejillas, la barbilla y la frente). No obstante, y en casos excepcionales, pueden darse en el prepucio o en las areolas mamarias.

Como decimos, se da en forma de granitos (quistes epiteliales) que en su interior tienen un material queratinoso del tamaño de una perla blanca o amarilla pequeña. Estos quistes, en algunas ocasiones, pueden surgir en las encías y en la línea del paladar, y en ese caso son llamadosperlas de Epstein” o “nódulos de Bohn”. Algo que es bastante frecuente en los recién nacidos, pues su incidencia en del 85 %.

La realidad es que la milia desaparece espontáneamente en el plazo de un mes, por lo que no debe alarmarte. En el caso de las perlas de Epstein, tardan un poco más y hacen falta algunos meses. Eso sí, tanto en uno como en otro caso, se trata de lesiones benignas temporales. Mira algunos consejos para tratarlas.

Consejos para el tratamiento

Lo cierto es que esta afección no necesita de ningún tratamiento, ya que desaparece de manera espontánea a las semanas. Lo que sí que es recomendable es seguir algunos consejos como estos para evitar en mayor medida que aparezcan infecciones o lesiones cicatriciales.

  • Visita a un pediatra. Será el que mejor haga un diagnóstico y el que te dé las mejores indicaciones al respecto.
  • Lávate las manos y lava las del bebé. Limpia con agua y jabón las manos de tu hijo, así como lávate las tuyas y las de cualquiera que vaya a coger en brazos al niño. Lo mejor en estos casos es tener muy en cuenta las medidas de higiene.
  • No toques constantemente su carita. Evita dentro de lo posible estar besando y tocando la cara del bebé.
  • No pellizques, ni explotes los quistes. Nunca debes hacer esto, realmente puedes empeorar el problema, ya no solo porque pueden aparecer infecciones, sino porque también puedes dejar cicatrices o marquitas en la piel del bebé.
  • No automediques al niño. Por nada del mundo automediques al bebé, con cremas u otros medicamentos, ni aunque se trate de algo superficial. Esto incluso podría agravar la complicación y afectar en la salud de tu hijo.
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Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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