Funciones del padre

La importancia del rol del padre en los primeros años de vida del niño

Siempre hablamos de la importancia que tiene para el niño tener una madre disponible, cercana y amorosa que cubra sus necesidades físicas y psicológicas. Sin embargo, cuando pensamos en el rol del padre, sabemos que es una figura fundamental, pero nos cuesta definir con claridad cuáles son sus funciones.

1. El padre acompaña y da seguridad a su pareja desde el embarazo

padre

Durante el embarazo, la madre está más vulnerable, se hace múltiples preguntas, puede tener momentos de angustia e incertidumbre. Durante este tiempo, el padre ocupa un lugar primordial, cuida y protege el nido, dá palabras que la hacen sentir en calma y muchas veces relativiza los miedos de la madre mostrándole un punto de vista más realista. Él no está viviendo todos los cambios que vive la madre en su cuerpo. no esté embarazado, le permite, desde afuera, brindar una visión más objetiva, esta manera de estar del padre da seguridad a la madre, y ella a su vez puede transmitirsela al bebé. 

2. El padre participa activamente en el cuidado del bebé

Desde el momento del nacimiento la madre tiene la necesidad de entregarse al bebé para asegurar su supervivencia, se crea entre ellos una relación simbiótica de extrema dependencia vital para el adecuado desarrollo del niño, ante esta realidad el padre puede que se sienta excluido y se vea en la necesidad de retirarse para facilitar el encuentro de la madre con el bebé. Sin embargo, esta 
retirada, aunque positiva, debe ser pequeña, la presencia del padre durante los primeros meses de vida del bebé es primordial. ¿Por qué? Podrá empezar a conocerlo e iniciar un vínculo con él. Tiene la oportunidad de sacar su parte más maternal trabajando en equipo, junto a la madre, en las actividades de impliquen cuidar, proteger y amar al bebé. Además, que el padre esté allí con la 
madre y el bebé, ayuda a que ella sienta que la responsabilidad por el niño es compartida entre los dos. - y asi se siente menos cargada. 

3. El padre entra en la relación de la madre y el bebé para abrirle al niño un mundo lleno de posibilidades

A diferencia de la forma tan natural en la que la madre se relaciona con el niño, para el padre construir la relación con el bebé supone más esfuerzo. Ante la relación simbiótica y dependiente que existe entre madre y el bebé, el padre tiene que luchar más para construir el vínculo con su hijo y para obtener de nuevo la atención de su pareja. Poco a poco todos comienzan a estar preparados para un cambio, el bebé está creciendo comienza a adquirir algo de independencia, camina, corre, comienza a hablar, la madre tiene más tiempo y espacio y el padre empieza a demandar a la mamá desde el lugar de pareja. En este momento es vital y muy saludable para el desarrollo psicológico del niño que el padre apoye al niño en esta búsqueda de independencia y consiga hacerse un lugar entre la madre y él, es necesario que pueda poner un límite entre ellos, hacer un corte para lograr la separación psíquica entre los dos. 

¿Por qué es tan importante que el padre haga esto? 

La entrada de su padre le comunica al niño que hay un mundo externo más allá de su mamá que está lleno de posibilidades. Que hay otras cosas que él puede enseñarle, entre ellas el placer de ser autónomo, socializar, de tener deseos propios, interesarse por otras cosas, en definitiva le enseña a atreverse a conocer el mundo su cultura y sus normas. Algo que me gustaría dejar claro es que estas funciones, la paterna y la materna, son ejercidas por la madre y el padre a la vez. Algunas veces será la madre la que ejerce la función paterna o al revés. Lo importante para el niño es que se den, independientemente de si es la madre o el padre quien las realiza.

 

Producción: Pablo Cantudo/ Jesús Nicolás

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