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Alerta sanitaria en Estados Unidos: parechovirus en bebés

¿En qué consiste la infección con parechovirus? ¿Por qué, recientemente, los CDC de Estados Unidos han emitido una alerta sanitaria? ¿Qué hay que saber sobre ello?

Recientemente, ha saltado la alerta en Estados Unidos sobre la infección con parechovirus, tras la muerte de un bebé de 34 días que se había infectado a los pocos días de nacer. En este artículo vamos a explicar qué son los parechovirus, qué síntomas produce y cómo podemos prevenir su contagio.

¿Qué son los parechovirus?

Foto: Istock

Parechovirus en bebésFoto: Istock

Los parechovirus humanos son virus de la familia Picornaviridae. Se han descrito 16 tipos de distintos. Los de tipo 1 y 2 se descubrieron hace más de 50 años y se les nombró Echovirus 22 y 23, introduciéndolos dentro del género Enterovirus; este último es bastante conocido por los médicos.
Al estudiar la genética de estos Echovirus 22 y 23 los investigadores se dieron cuenta de que había diferencias genéticas y biológicas considerables con el resto de los Enterovirus, así que decidieron sacarlos de este género y rebautizarlos con su propio género nuevo: Parechovirus.

¿Qué enfermedades causan?

Son causantes de numerosas infecciones en niños pequeños. Existen varios subtipos, de los que algunos producen enfermedades graves. El parechovirus tipo A es patógeno en humanos y, concretamente el tipo 3, se relaciona con enfermedades graves, como sepsis (infección de la sangre), meningitis y encefalitis (infección del sistema nervioso) en bebés muy pequeños y neonatos.
En niños más mayores, con el sistema inmunitario más desarrollado, las infecciones por parechovirus son muy frecuentes, y en general, son leves.  A los 5 años es muy habitual que los niños hayan tenido una infección por alguno de estos virus, en forma de catarro o gastroenteritis.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de una infección por parechovirus?

Lo más frecuente es, que como ocurre con todos los virus, los niños se infecten al empezar a acudir a escuela infantil. Estos virus, como otros, pululan por colegios, guarderías… Los síntomas en estos casos suelen ser: cuadros catarrales o resfriados, síndromes febriles, vómitos y/ diarrea.
Pero, ¿qué ocurre con bebés recién nacidos y menores de seis meses? Pues que su sistema inmunitario está prácticamente a cero. No tienen “defensas fuertes” que los protejan, y lo que para un niño de tres años pueda ser un simple catarro o tres días de fiebre, para un bebé de pocos días supone una infección grave que se manifieste con sepsis, convulsiones, meningitis o encefalitis. También puede causar pérdida auditiva, problemas de aprendizaje y memoria, e insuficiencia renal. El bebé de 34 días que, desgraciadamente, falleció en Estados Unidos, desarrolló complicaciones a nivel del sistema nervioso.

¿Cómo nos podemos contagiar?

Los parechovirus están muy extendidos y en continua circulación por todo el globo. Una persona infectada puede eliminar el virus tanto en la vía respiratoria (al toser, moquear, hablar) como por vía digestiva, a través de sus heces. Por tanto, una vez más, la higiene de manos resulta la medida preventiva más recomendable y eficaz.

¿Qué debo vigilar?

El parechovirus es una infección común en niños pequeños y muchas veces los padres ni siquiera se han dado cuenta de que su hijo lo ha pasado. Debemos estar especialmente atentos a bebés menores de 3 meses, y extremar aún más las medidas de higiene en recién nacidos que no lleguen a los 30 días de vida.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC, por sus siglas en inglés) han emitido una alerta para los médicos y pediatras, para que tengan en cuenta este virus al tratar a bebés pequeños enfermos. Por el momento, la alerta no está destinada a los padres, sólo a los sanitarios.

¿Cómo podemos prevenir la infección por parechovirus?

Al igual que con otras infecciones, la mejor medida de prevención es lavarse las manos a fondo y con frecuencia. Debemos evitar el contacto con personas enfermas, aunque se trate de enfermedades leves.
Recuerda que lo que para ti es un simple catarro, para tu bebé puede ser mucho más, así que no temas quedar “de borde” al negar la entrada a tu casa o el contacto con un enfermo, así como la negativa a que cojan a tu bebé en brazos, por familiares muy cercanos que sean.
Y si los padres estáis enfermos y tenéis un bebé menor de un mes, aunque os parezca exagerado, es recomendable utilizar mascarilla cuando estéis cerca del pequeño, así como lavaros las manos o usar gel hidroalcohólico antes de coger o tocar al bebé.

Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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