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La fórmula mágica para dormir al bebé en trece minutos existe

Investigadores del Centro Riken para la Ciencia del Cerebro han dado con la mejor fórmula para conseguir dormir al bebé en poco más de diez minutos con éxito. Te la contamos.

Si hay un tema en la crianza de bebés y niños que ha suscitado preocupaciones y pocas horas de descanso en los padres, ese es, sin duda, el sueño infantil y todo lo relacionado con él. Son pocas las familias que pueden presumir de que su bebé duerme del tirón; la mayoría, por el contrario, se intenta aferrar a cualquier tipo de truco de relajación para conseguir que el pequeño adquiera los ritmos habituales en el menor tiempo posible. Y si nada de eso funciona, aguantan con resignación, mientras se apoyan en otros padres con el mismo problema.
Uno de los Métodos de sueño infantil más extendidos y a la vez más criticados de los últimos tiempos es el conocido como Método Estivill,  desarrollado por el doctor Estivill en su libro Duérmete Libro. Las pautas son sencillas: dejar llorar al niño en su cuna y calmarlo por intervalos, pero sin cogerlo en brazos en ningún momento.
Ahora, científicos japoneses parecen haber dado con un método mucho más efectivo y respetuoso con el niño. Se trata de una fórmula ‘mágica’ que, aseguran, consigue resultados exitosos de inmediato.

Cinco minutos de pie, ocho minutos sentado

En concreto, han sido varios científicos del Centro Riken para la Ciencia del Cerebro los encargados de dar con esta fórmula que según ellos funciona de verdad.
¿Lo mejor? Es bien sencilla de seguir: las pautas son coger al niño en brazos y caminar con él durante cinco minutos y, después, sentarse y sostenerlo de cinco a ocho minutos más entre ellos, antes de acostarlos en su cunita.
Aunque pueda parecer algo baladí, esta fórmula para dormir al bebé forma parte de un estudio que se ha publicado recientemente en la revista Current Biology y que ha podido ser estructurada después de analizar a 21 madres y a sus bebés de 0 a 7 meses de edad. Para dar con ella, primero probaron cuatro maneras diferentes de calmar al pequeño: caminar con él en brazos, sostenerlos en brazos mientras la madre permanecía sentada, acostarlos en la cuna y acostarlos en una cuna mecedora.
Descubrieron, de esta manera, que los pequeños solo se calmaban cuando sus madres los sostenían en brazos mientras caminaban y cuando los mecían en una cuna mecedora. Los otros dos métodos no reportaron ningún resultado.

Si separas al bebé de los brazos de su madre, se despierta

En concreto, si la madre caminaba con el bebé en brazos de cinco a seis minutos, el 64% conseguía casi conciliar el sueño pero, una vez que lo ponían en su cuna, uno de cada tres se espabilaba después de tan solo 20 segundos. Sin embargo, si después del paseo la madre se sentaba con ellos un poquito más de tiempo antes de echarlos en la cuna, el porcentaje de bebés que se despertaba caía de forma drástica.
Esta es la razón por la que los expertos recomiendan que los padres se sienten con el pequeño un periodo de cinco a ocho minutos antes de dejarlos en su cunita.
Lo más importante aquí es que no es indispensable que sea la madre la que se encargue de ello: “Lo importante es que sea una persona del entorno a la que esté acostumbrado y con la que se sienta seguro”, ha aclarado Kumi Kuroda, una de las autoras principales de la investigación. Además, ha recordado que, aunque funcione en el 65% de los casos, cada bebé es diferente y habrá que adaptarse a sus necesidades específicas.

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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