Ser Padres

¿Para qué sirven los collares de lactancia?

Nada tienen que ver con los collares de ambar, muy peligrosos y desaconsejables, ya que están diseñados para que la mamá los lleve en el cuello y el recién nacido se entretenga con ellos cuando está mamando o siendo porteado.

Autor: Rubén García
Tal vez hayas oído hablar por otras madres cercanas o porque has buscado información al respecto en internet de los collares de lactancia, pero todavía son un producto bastante desconocido que es bueno conocer por si en un momento dado crees conveniente recurrir a ellos mientras tu bebé toma todavía el pecho.
Antes de explicar qué son y sus ventajas, queremos aclarar que no son lo mismo que los collares de ambar, producto elaborado con este material en principio para aliviar a los recién nacidos cuando empiezan con la dentición que son altamente desaconsejables, como dejan claro las distintas organizaciones especialistas en salud infantil. Es el caso de Healthychildren.org, que recoge todos sus peligros en esta nota aclaratoria al respecto.

Fortalecer el vínculo madre e hijo

De entrada, los collares de lactancia no están diseñados para ponerlos en el cuello del bebé, uno de los motivos por el cual los collares de ambar son tan peligrosos. El collar de lactancia lo lleva la mamá al cuello, y no deja de ser un elemento ideado para crear vínculo con el pequeño, que al tener el reflejo de prensión palmar hasta los seis meses, suelen agarrarse fuerte al dedito de su mamá o al collar que esta lleve colgado. Eso en el mejor de los casos, puesto que cuando empiezan a manejar mejor sus brazos y manitas pueden llegar también los arañazos y los pequeños tirones de pelo si lo tienen a su alcance. Para evitar este tipo de momentos desagradables durante algo tan bonito como es la lactancia materna están diseñados los collares de lactancia.
Con ellos, el bebé estará entretenido si lo desea mientras se alimenta. Son un magnífico estímulo sensorial. Podrá tocarlo jugando con él para explorar y desarrollar su tacto y al mismo tiempo le dará seguridad puesto que el collar olerá enseguida a su mamá. Además, el material en el que se fabrican este tipo de accesorios es perfecto para la lactancia, durante la cual se han roto tantas y tantas cadenas de mamás que no se las han quitado pensando que no era posible que sus bebés se agarraran y tiraran tan fuerte de ellas.

Evitar distracciones

Del mismo modo que sirve para la lactancia lo es para el porteo, un momento en el cual el bebé se puede aburrir más si cabe que mamando, puesto que al fin y al cabo no tiene tarea que le distraiga a mano. El collar lo hace al centrar su atención, y no supone ningún peligro para su salud siempre y cuando sea de lactancia, que están diseñados para que la distancia sea la idónea y su tamaño sea el adecuado para que puedan cogerlo desde pequeños. Y si están saliendo sus dientes, el entretenimiento que ofrece irá acompañado de alivio, ya que la mayoría de estos collares también se pueden morder al estar fabricados con silicona.
Por último, es muy importante supervisar su uso, ya que no es un juguete, sino un collar destinado a colgar del cuello de la madre, y es ahí el lugar indicado para que el bebé interaccione con él. Dicho esto, es también fundamental mantenerlo siempre limpio, por motivos obvios, y no te olvides de llevarlo siempre a mano, puesto que puede generar dependencia en el recién nacido una vez lo empiece a utilizar y se fortalezca su vínculo con él, lo que puede derivar en un buen cabreo si lo quiere y su mamá no lo lleva encima.
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