Dudas de padres primerizos

¿Le doy chupete a mi bebé?

Casi todos los padres primerizos se han hecho esta pregunta. Y con seguridad se han encontrado con los dogmatismos enfrentados de siempre en materia de educación: ¡no! y ¡si! Conoce sus ventajas y sus inconvenientes.

¿Le doy chupete a mi bebé?

Los bebés necesitan chupar, succionar, eso es así. Y los padres siempre se las han ideado para dar a sus hijos algo con lo que aliviar este reflejo: en la Europa del siglo XVI se les daba un atadillo de tela con carne dentro y en la Mongolia actual se les ofrece un pedacito de manteca con un fósforo atravesado, que es lo que impide que se la traguen. Quien haya hecho “puaj” en el primer ejemplo y dicho “miedo” en el segundo, se alegrará al recordar que en la actualidad hay otro invento mejor: el chupete de caucho o látex.

 

¿Para qué sirve el chupete realmente?

La succión no nutritiva (dedos, chupete, otros objetos no relacionados con la ingesta de nutrientes) se considera una actividad normal en el desarrollo fetal y neonatal.

Se inicia en el útero y persiste hasta los 12 meses de edad, siendo la necesidad de succionar más intensa durante los primeros meses de vida. Además, la succión no nutritiva tiene efecto analgésico, relajante y reconforta al bebé. Así que si nuestro pequeño encuentra alivio chupando, no hay una buena razón para no darle un chupete.

 

¿A todos los niños les gusta?

A todos los recién nacidos sanos les gusta succionar, es un reflejo innato que garantiza la alimentación y, con ella, la supervivencia, pero no a todos les gusta la textura del chupete en la boca, especialmente en los lactantes muy pequeños alimentados al pecho, ya que el tacto del látex o la silicona es muy diferente al del pezón materno. Así que, si a tu pequeño no le gusta, solo se puede decir: ¡Felicidades! Es un gasto y una preocupación menos.

 

¿Interfiere con la lactancia?

El uso del chupete no tiene ninguna influencia negativa en el desarrollo y progreso de la lactancia materna, en contra de los rumores. Por precaución se aconseja retrasar su uso hasta la segunda o tercera semana en los niños alimentados al pecho, cuando la lactancia esté ya bien establecida, mientras que en niños que toman leches artificiales se aconseja ofrecer el chupete desde los primeros días de vida, particularmente porque los bebés no alimentados al pecho tienen un mayor riesgo de sufrir el denominado síndrome de muerte súbita del lactante.

 

¿Cuál es su relación con el síndrome de muerte súbita?

La Academia Americana de Pediatría recomienda ofrecer el chupete a los lactantes menores de un año en el momento de dormir para prevenir el síndrome de muerte súbita (tanto por la noche como en las siestas), ya que se ha comprobado que, junto con la lactancia materna y la posición al dormir boca arriba, son factores protectores frente a la aparición de este síndrome, que provoca la muerte inesperada en niños de menos de 1 año de vida.

 

¿Su uso tiene algo que ver con infecciones de oído?

Sí, se ha visto que hay relación entre el uso de chupete y el aumento de episodios de otitis, y también que la incidencia de esas infecciones disminuye al limitar su uso a las horas de sueño. Por eso, para prevenir las otitis, algunos especialistas proponen que puesto que la necesidad de succión disminuye a partir de los 10 o 12 meses de vida, el uso de chupete debería eliminarse a partir de esta edad o por lo menos confinarse a las horas de sueño.

También es fundamental su higiene y recambio por uno nuevo con regularidad para disminuir el riesgo de otitis.

¿Si utiliza chupete, necesitará ortodoncia?

En general, se recomienda retirarlo antes de los 3 años debido a posibles problemas dentales. Si el problema es la presencia de mordida abierta anterior, que es lo más frecuente (los incisivos superiores se van hacia delante) se suele solucionar rápidamente tras abandonar el uso del chupete. No ocurre igual con la llamada mordida cruzada posterior (las muelas del maxilar superior quedan por dentro de las del inferior). En este caso se modifican las estructuras osteo-musculares de la cavidad bucal, sobre todo cuando el hábito se prolonga más allá de los 36 meses.

La necesidad de retirar el chupete por posibles estropicios en la boca del pequeño está más relacionada con las horas de uso que con la edad.

Asesorado por: Victoria López Corominas, Adjunta de Pediatría de la Unidad de Urgencias Pediátricas y Corta Estancia del Hospital Universitario Son Espases, Palma de Mallorca

 

Etiquetas: chupete, dientes, lactancia, muerte súbita, otitis, pezón, recién nacido

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS