Bebé en el octavo mes

Bebé de 8 meses: guía de consejos para cuidar a tu bebé

¡Llegamos a los 8 meses! La evolución de tu bebé te sorprenderá. Los 8 meses puede considerarse un punto de inflexión en la vida de tu bebé. ¿Qué sabe hacer? ¿Cuántas horas es "normal" que duerma? Intentaremos resolver todas tus dudas, y siempre puedes consultar tus miedos con tu pediatra.

Hace nada tenías en tus brazos un recién nacido que te generaba millones de dudas, y antes de que te hayas querido dar cuenta, ¡tienes un bebé de 8 meses! Si antes ya te resultaba imposible salir del embeleso que te generaba, ahora más: está regordete y gracioso, con ganas de darle cariño a todas horas.

El amor será lo que te mueva a proporcionarle los cuidados adecuados a su edad, pero también debes tener la información correcta.

Los hábitos en el bebé de 8 meses

Los cambios psicofísicos en esta etapa del desarrollo del bebé implican introducir cambios que los promuevan, para un crecimiento sano y feliz. A través de la alimentación, las rutinas de descanso y el juego, se estimularán directa e indirectamente las capacidades que el niño o niña va ganando. ¿Cómo se hace?

La alimentación


La salud del bebé, por supuesto, está íntimamente ligada a ella. Seguirá tomando leche materna o de fórmula, aunque desde hace dos meses ya no lo hace en exclusiva. De esta forma, puede comer cereales, yogures o incluso pescado blanco.

Entre los 7 y los 9 meses se suele recomendar la introducción de la alimentación sólida, dejando pequeños trocitos en la comida molida para favorecer la masticación e incluso el desarrollo del habla.

Será bajo recomendación del pediatra, pero recuerda la pauta: escoge solo un alimento nuevo para ver cómo lo tolera y dale tiempo para acostumbrarse. Y dáselos en un estado lo más natural posible, es decir, cocinados sin sal ni otros condimentos. Es mejor que no se acostumbre a ciertos alimentos, como la misma sal o el azúcar, porque no son saludables y puede crearles cierta dependencia.

El descanso


El bebé seguirá experimentando ciertos problemas de sueño que traerán de cabeza a los padres, así que hay esforzarse en implantar y respetar ciertas rutinas: un horario fijo para ir a dormir, masajes, nanas, cuentos, un punto de luz, móvil de cuna, etc. Aún dormirá 10 horas o algo más.

El juego


Vas a ver cómo el bebé se incorpora, agarra objetos, los tira y presta atención a todos los estímulos que estén a su alrededor, especialmente los sonidos estridentes. Ya sabe que las cosas siguen estando ahí aunque no las pueda ver.

Puedes introducir algún juego de piezas aplilables, pero que sean grandes y coloridas. Deja que te observe mientras apilas una o dos, y luego deja que sea él/ella quien prosiga. No lo construirá, pero sí inspeccionará el objeto, lo manipulará, le dará la vuelta, lo tirará…

También son aconsejables los juguetes que hacen ruidos al pulsar alguna tecla, más aún si son sonidos diferentes de animales, objetos de la casa, etc.

Vas a ver cómo el bebé se incorpora, agarra objetos, los tira y presta atención a todos los estímulos que estén a su alrededor.

Así va ganando movilidad

El bebé al noveno mes intentará ir gateando, incluso ponerse de pie. Cuando lo tengas en el regazo, puede que se levante y ejerza presión con los pies, flexionando sus rodillas. Puedes sujetarle las manos para invitarle a que lo haga.

Así se comunica el bebé de 8 meses

Le gustará emitir sonidos y repetir los que oye a su alrededor, y en algunos de ellos se podrán aventurar sílabas. Sus grititos te acompañarán todo el día, y querrá llamar la atención de la madre especialmente.

Y es que en esta etapa entenderá que la mamá es una persona independiente que puede ir y venir, experimentando la denominada ansiedad por separación que le instará a querer tenerla delante todo el tiempo. Puede que incluso rechace estar con personas con las que antes le gustaba estar.

 

El bebé de 8 meses está en una etapa muy dulce que vas a disfrutar al máximo, gordito y gracioso. Irás viendo como gana habilidades: agarrará objetos a su alcance que quiere tirar, no callará un momento y posiblemente tampoco quiera perderte de vista. ¡Paciencia y mucho amor!

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