Bebés en verano

Crema solar antes de los seis meses: ¿qué pasa si se la has puesto al bebé?

Poner protector solar a los bebés antes de los seis meses está desaconsejado por todas las asociaciones de pediatras. Te explicamos qué consecuencias puede tener y cómo debes proteger realmente a tu bebé del sol.

Los bebés no deben estar al sol

La mejor protección para el bebé es no exponerle al sol; si no queda más remedio, las barreras físicas son imprescindibles: hay que cubrir su cuerpo con ropas frescas y holgadas, y ponerle un gorrito con visera, sin olvidarnos de la sombrilla cuando le llevamos en la silla de paseo.

  • Si llevas a tu bebé a la playa, debes evitar las horas centrales del día, en las que las radiaciones son más fuertes. Solo se debe ir a primeras horas de la mañana o a las últimas de la tarde.
  • El niño debe estar a la sombra de un árbol o un edificio, la sombrilla protege tan solo de forma parcial, porque la arena y el agua reflejan los rayos solares.
  • En la actualidad se recomienda no aplicar crema solar a los bebés menores de seis meses, ya que a esta edad la piel es muy fina y sensible, y absorbe los productos químicos, por eso es fácil que cause alergia e irritación de la piel en las zonas de aplicación.
  • De todas formas, si no conocías esta información y has puesto protector solar a tu hijo y no has notado ninguna reacción (ronchas, picor, piel enrojecida…) eso indica que la crema solar no le ha hecho ningún daño.
  • La Academia Americana de Pediatría, una autoridad que siguen todos los pediatras del mundo, recomienda que si hay que poner crema solar al bebé menor de seis meses, se aplique muy poca cantidad y solo en áreas pequeñas del cuerpo, por ejemplo la cara o las manos.
  • Recuerda que tan importante como el factor de protección es que el niño esté tapado con gorro, sombrilla y ropa adecuada.

Dr. Ernesto Sáez Pérez es pediatra y neonatología. Autor de “Tu primer hijo” y “¿Qué le pasa a mi hijo?”

La voz de los expertos

"Siempre recomendamos no exponer al sol directo a un bebé menor de 6 meses, en el caso de que se vaya a realizar, hacerlo siempre protegido con gorrito, gafas, camiseta y protección solar. Es importante que la protección solar esté formulada SIN parabenos, perfumes, emuslionantes PEG o conservantes, para reducir cualquier tipo de reacción alérgica", nos cuenta los expertos de Ladival, quienes cuentan con una serie de productos para proteger la piel de los niños. "En cualquier caso, como siempre, cuando probamos un producto dermatológico en la delicada piel de nuestro bebé por primera vez, siempre recomendamos que primero se aplique una pequeña cantidad en una zona como el muslo o el brazo, y así podamos ver si el producto le hace algún tipo de reacción. Los niños, debido a su delicada piel, son uno de los grupos más sensibles a la sobreexposición solar, así como, a sus efectos nocivos".

Ropa, gorrito y hasta gafitas de sol

Agustín Buendía Eisman, profesor dermatólogo de la Universidad de Granada perteneciente al departamento de Medicina, ha advertido la necesidad de emplear medidas de fotoprotección alternativas al uso de cremas solares, como la ropa, el sombrero o las gafas de sol y evitar la exposición al sol en las horas centrales del día (entre las 12 y las 16 horas).

El profesor Buendía, que además es coordinador nacional de la campaña Euromelanoma y responsable de campañas de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), señala que “es necesario acabar con los falsos mitos relacionados con la fotoprotección para minimizar los riesgos al exponernos al sol este verano. El bronceado no se debe buscar, como un sinónimo de salud y belleza, porque es un mecanismo de defensa de nuestra piel ante la radiación solar”.

El doctor Buendía advierte que la crema solar “no debe emplearse para permanecer más tiempo al sol, sino para que estemos más seguros y protegidos durante el tiempo que estemos expuestos por la práctica de deporte, baños o estancias en playa y campo, por ejemplo. La crema debe ser una medida de fotoprotección complementaria, pero no la única que empleemos este verano al exponernos al sol”.

Así, el investigador de la UGR señala que la ropa “es una fantástica medida de fotoprotección, y cuanto mayor sea el entramado de los hilos en las prendas y más oscura sean estas, mucho mejor, porque más nos protegen”. Las gafas de sol deben estar homologadas, y tener los cristales oscuros.

Buendía también recomienda emplear sombreros con alas de más de 7 centímetros, “porque nos protegen las orejas, el cuello y la nariz, evitando los rayos solares incidan sobre estas partes del cuerpo”, y evitar la exposición al sol entre las 12 y las 16 horas, lo que reduce hasta un 65 por ciento los daños provocados por la radiación ultravioleta B, que es muy energética y perjudicial para la salud, por ser causante de quemaduras y daños en el ADN.

CONTINÚA LEYENDO