Desarrollo del bebé

¿Cuándo se ríen los bebés por primera vez?

Como padres, seguramente todos recordemos la primera risa de nuestros hijos. Pero, ¿en qué momento ocurre realmente?

Cuándo se ríen los bebés por primera vez
Foto: Istock

No hay duda: la primera sonrisa de un bebé es un auténtico regalo. Marca el comienzo de un hermoso vínculo entre el pequeño y sus padres, y aunque escuchar la risa del bebé es uno de los momentos más notables durante el primer año de vida de nuestro hijo, es normal que nos preguntemos cuándo comienzan a reírse.

Ya sea que se trate de una risa ahogada, o de una graciosa carcajada, una vez que escuchemos ese maravilloso sonido por primera vez, haremos todo lo posible para conseguir provocarlo con la mayor frecuencia posible.

Desde el principio, el bebé ha estado experimentando con sonidos. Precisamente, esos chillidos, arrullos y gorgoteos han sido una práctica para esa primera erupción de la risa, que se convierte en otro paso importante para aprender a comunicarse.

Pero si estás esperando con cierta impaciencia a que el bebé alcance este hito, debes saber que no estás solo. Y es que el sonido de la risa de un bebé no solo es “música” para los oídos de sus padres y abuelos, sino que, además, se convierte también en una señal de un desarrollo saludable. Pero, ¿cuándo se produce por primera vez?

Los principales hitos del bebé

Si ya has sido mamá o papá es muy probable que ya te hayas dado cuenta de algo: los bebés cambian rápidamente a lo largo de su primer año de vida. Y, como posiblemente sepas, las etapas más importantes del desarrollo que ocurren durante este período se conocen con el nombre de hitos.

La edad a la que cada niño alcanzará sus hitos variará ligeramente, lo que significa que no tienen por qué ocurrir en los mismos momentos, pero estas etapas de desarrollo son de muchísima utilidad para que los padres puedan comprender mejor cuándo pueden esperar que surjan ciertos cambios en el comportamiento o determinados puntos de control físico.

Al igual que sonreír, la risa se convierte en una herramienta que el bebé empezará a usar muy pronto para comunicarse con sus padres. Es más, cada nuevo sonido que hace proviene de aprender cómo se mueven la boca y la lengua, por lo que, como ocurre con cualquier otra nueva habilidad, reír requiere un poco de práctica.

¿A qué edad empiezan a reír los bebés?

Es muy habitual que, en la mayoría de los bebés, la primera risa surja alrededor de los cuatro meses de edad. Sin embargo, es perfectamente posible notar que el bebé se echa a reír antes de eso, o simplemente un poco después. 

Como cualquier otra habilidad nueva, la risa puede tardar un tiempo en perfeccionarse. Por lo que, a medida que el bebé crece, su risa se volverá más intensa y prolongada. 

La primera risa del bebé
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Entre los 16 y los 18 meses de edad, el niño comienza a tener sentido del humor. Precisamente, es alrededor de esta época cuando el niño pequeño puede empezar a hacer bromas. 

Por ejemplo, puede tomar un juguete y utilizarlo de forma diferente para hacer reír a la gente, como tomar un cubo y ponérselo en la cabeza como si fuera un sombrero. En todo caso, no hay duda que los padres son modelos a seguir, por lo que, si hay mucho humor en su vida diaria, el niño puede desarrollar su sentido del humor antes.

¿Es posible conseguir que el bebé se ría?

Lo cierto es que no es necesario convertirnos en unos auténticos cómicos o no parar de hacerle cosquillas con tal de conseguir que el bebé se ría. De hecho, en la mayoría de las ocasiones las primeras risas del pequeño pueden provenir de algo tan simple como su juguete favorito, o incluso de una mascota que hace algo tonto.

El bebé busca de forma natural el contacto con sus padres. Por lo que, por lo general, es muy fácil hacerlo sonreír, además de ser muy divertido. A continuación, te descubrimos algunos consejos útiles:

  • Caras divertidas. A esta edad es común que el bebé ya conozca nuestras expresiones. Y que, incluso, a menudo también intente imitarlas. Así, poner una cara graciosa, como sacar la lengua o abrir bien la boca, puede ser suficiente como para hacer reír al pequeño.
  • Soplar. Con suavidad, soplar su cara o su ombligo puede ser también suficiente para conseguir que se ría. Se convierte, de hecho, en una excelente manera de provocar una carcajada.
  • Cosquillas. Hacerle, con cuidado y suavidad, cosquillas debajo de los pies, en el cuello o debajo de los brazos.
Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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