El momento más esperado

A qué edad los bebes entienden por su nombre

Los expertos sitúan entre los 5 y los 7 meses el momento en el cual el recién nacido es capaz de responder cuando alguien le llama por su nombre.

Bebé (Foto: iStock)
Bebé (Foto: iStock)

Uno de los momentos más emocionantes para los padres de un bebé recién nacido es cuando el pequeño empieza a reconocer su nombre. No ya solo el instante en el que, una vez hable, sea capaz de decirlo respondiendo por fin a la pregunta del millón, “¿cómo te llamas?”, sino cuando mucho antes es capaz de darse por aludido cuando oiga su nombre.

Sabemos bien cuando consiguen mantenerse erguidos, también cuando echan a gatear y, mes arriba o mes abajo, empiezan a andar. También sabemos cuándo dicen sus primeras palabras si su desarrollo entra dentro de lo normal. Sin embargo, no sabemos bien cuándo su cerebro está capacitado para reconocer su nombre. 

Según los expertos, es entre los cinco y los ocho meses cuando los niños pueden empezar a reconocer su nombre. En algún punto en dicha horquilla de edad, de repente, se darán por aludidos. Con una carcajada, una mirada o un gesto te darán a entender que ya son conscientes de que cuando le decís esa palabrita que tanto repetís es porque os estáis refiriendo a él o a ella de forma exclusiva. ¡Es su nombre y lo sabe!

Desarrollo habitual

Un poquito antes, entre los cuatro y los 5 meses, su desarrollo cerebral ya les permitirá reírse, y desde el segundo o tercer mes de vida ya pueden sonreír. Pero para entender su nombre hace falta que pasen unas semanas más, como poco hasta el quinto mes de vida. 

El consenso es absoluto en este sentido, y así lo acreditan voces autorizadas como el MIND Institute de la universidad de California a través de un estudio publicado en la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine. En dicha investigación acotan un poquito más la horquilla de edad al afirmar que la mayoría de los bebés reconoce su nombre entre los 5 y los 7 meses de vida. 

Todo se debe a un desarrollo cerebral que tiene que ver con la capacidad para unir la imagen de un objeto o persona con un sonido que lo representa. Es decir, por lo mismo motivo que con el tiempo sabrán que un perro es ese animal de cuatro patas que ladra o que una manzana es esa fruta y no una naranja, es por el cual son capaces de responder a su nombre. Básicamente saben que ese concepto se refiere solo a ellos. 

Por eso es tan importante que desde pequeñitos tratemos de enseñarles siempre la relación entre sonido y objeto. Esta es la forma más efectiva para potenciar su capacidad cognitiva, el reconocimiento de las cosas y, a la larga, su vocabulario y, por ende, el desarrollo del lenguaje.

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