Causas normales que pueden alterar el sueño del bebé

Posiblemente hayas escuchado muchas historias de bebés que, aún siendo muy pequeños, duermen bastantes horas durante la noche. Al igual que otras tantas (sobre todo, las más comunes), en las que el bebé se despierta cada cierto tiempo. Se trata de algo absolutamente normal, y que no es síntoma de que pueda existir algún tipo de problema.

Aunque algunos bebés pueden llegar a dormir perfectamente entre 10 a 12 horas seguidas por la noche, no es lo común. Sobre todo a partir de los 3 o 4 meses de edad, la mayoría de los bebés se despiertan durante la noche y lloran por sus padres. Y, a diferencia de lo que posiblemente puedas pensar, la realidad es que existen algunas razones científicas, y causas relacionadas con el desarrollo y el comportamiento del niño, que pueden ayudar a explicar por qué ocurre.

El ciclo del sueño

Los bebés tienden a despertarse durante la noche, y además lo suelen hacer con cierta frecuencia, fundamentalmente porque sus ondas cerebrales cambian, y también lo hacen los ciclos a medida que pasan del sueño REM a otras etapas del sueño no REM.

A medida que los bebés pasan de una etapa del sueño a otra durante la noche, hacen lo que se conoce como transición. Y en ella, muchos bebés acabarán por despertarse.

En ocasiones se despiertan gritando o llorando. Y, a veces, también se despiertan con hambre. En cualquier caso, es absolutamente normal que tanto los bebés como los adultos se despierten entre 4 a 5 veces por noche durante esos tiempos de transición.

Alrededor de los 4 meses de edad, muchos padres notan que el bebé se despierta luego de un primer período de sueño más profundo. Por ejemplo, es habitual que el niño se duerma y luego, pasadas unas pocas horas, se despierte. Esto es normal, y a menudo, es debido al desarrollo del sueño de ondas delta (sueño profundo).

Las ondas cerebrales

Hacia alrededor de los 6 meses de edad, la mayoría de los bebés son capaces de dormir durante un período prolongado, habitualmente de más de 6 horas. Y es que a partir de esta edad, según los expertos, se empiezan a observar ondas cerebrales que tienen un patrón similar al de los adultos.

Así, si observamos los estudios del sueño infantil (de recién nacido y bebé) nos daremos cuenta a simple vista de que distan mucho de los de los niños más mayores. No obstante, es a partir de los 6 meses cuando las ondas cerebrales comienzan a parecerse a las de un joven de 18 años.

El desarrollo del bebé

Los hitos del desarrollo van cambiando poco a poco, al igual que cambian los del sueño. Después de los 4 meses de edad, la mayoría de los bebés tienen un período prolongado de sueño, y luego es común que se despierten cada dos horas como consecuencia de los cambios en el propio ciclo.

En ocasiones, pueden despertarse y darse la vuelta para seguir durmiendo, o también cabe la posibilidad de que se asusten y lloren al intentar moverse de posición. El hito continuo puede traducirse en despertares. Así, a los 6 meses de edad, al igual que los bebés comienzan a explorar el mundo que les rodea, también están aprendiendo a sentarse y a dormir.

Mientras que, alrededor de los 9 meses de edad, los bebés aprenden a levantarse en la cuna y ponerse de pie. Y los padres no deben sorprenderse si están más despiertos.

Dentición

Otra de las principales causas que despierta a los niños por la noche es el proceso de dentición. Por lo general, esta comienza alrededor de los seis meses, aunque también es posible que se retrase un poco (y eso no significa que haya algún problema).

Cambios de comportamiento

Alrededor de los 6 o 9 meses, lo habitual es que el bebé tienda a tener despertares más frecuentes. Esto se debe al avance de la autoconciencia y de la sensación de independencia. Por este motivo es habitual escuchar a padres que ven cómo sus hijos se despiertan tan solo para escuchar y repetir algunos sonidos.

Cuando llegan a los 9 meses, es habitual que comiencen a desarrollar la llamada ansiedad por separación. Así, puede comenzar a llorar o gritar en el momento en el que sienten que su mamá o su papá no están a su lado.

Infecciones

Por último, es obligatorio hablar de la presencia de infecciones, que se vuelven más comunes cuando el recién nacido cumple los 6 meses. Estas son causadas, sobretodo, por la cantidad de objetos nuevos que se llevan a la boca (incluidas las manos), por lo que su exposición a gérmenes suele aumentar de manera drástica.

La congestión típica, así como la tos, que producen estas infecciones en las vías respiratorias superiores también pueden provocar despertares nocturnos. Si va más allá, los vómitos, la fiebre o la diarrea desencadenados puede ser otra de las causas más frecuentes.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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