Abrazos

El mejor relajante para un bebé son los brazos de mamá o papá y la ciencia lo confirma

¿Sientes que tu bebé está más relajado en tus brazos que en los de cualquier otra persona? No es solo una sensación: la ciencia confirma que los brazos de mamá o papá son el mejor relajante para el bebé. ¿Por qué?, ¿Cómo los distinguen? Te lo contamos.

abrazos mamá
Foto Istock

Todos hemos oído la expresión: “más a gusto que en brazos” y parece que tiene una base científica, al menos, si hablamos de los bebés y si los brazos son los de sus progenitores. Un reciente estudio ha confirmado que el mejor relajante para un bebé son los brazos de mamá o papá.

Abrazos maternos y paternos

¿Tienen los abrazos maternos y paternos un efecto relajante sobre los bebés? Esta es la pregunta que se hicieron un grupo de investigadores de diferentes universidades de Japón y para resolverla llevaron a cabo un estudio con bebés menores de un año y analizaron cómo variaba su ritmo cardiaco.

Los resultados de dicha investigación fueron esclarecedores: los bebés de cuatro a doce meses se relajan más cuando reciben el abrazo de su madre o su padre que cuando los abraza otra persona. Los resultados de dicho estudio fueron publicados en la revista iScience.

Puede que tu instinto maternal o paternal o tu experiencia vital ya te hiciera pensar esto, pero ahora la ciencia lo ha corroborado y ha esclarecido algún punto más: no todos abrazamos del mismo modo y los bebés lo notan.

Esta misma investigación determinó que la causa de que los bebés se relajen más con los abrazos maternos y paternos es que se acostumbran al modo en el que los abraza mamá o papá y se sienten incómodos ante el abrazo de otra persona. Dicho de otra manera, desde los cuatro meses los bebés ya son capaces de reconocer a mamá o a papá a través del abrazo, según han contado a la Agencia SINC investigadores de dicho estudio.

¿Y cómo constataron los investigadores esa relajación? Porque durante el abrazo, tanto la madre o el padre como el bebé reflejaron un aumento en la variabilidad de frecuencia cardiaca (VFC) en un electrocardiograma. Es decir, el tiempo entre latido y latido aumentó, lo que significa que se redujo la frecuencia cardiaca y, por tanto, se produjo un aumento de la relajación.

Abrazar no es lo mismo que sostener

Los investigadores también han revelado que, según los resultados de este estudio, se ha podido saber que a los bebés de entre 4 y 12 meses les relaja sentirse abrazados, que no es lo mismo que sostener o sujetar simplemente. La razón: en un abrazo la posición y la presión que se ejerce es diferente.

¿Los abrazos tienen un efecto calmante sobre el llanto?

En esta investigación, los expertos querían constatar si un abrazo tenía poder calmante cuando el bebé estaba irritado o llorando, sin embargo, no lograron evidencias de ello: “nuestros estudios preliminares mostraron que los que estaban llorando no pararon de hacerlo ni siquiera después de un abrazo materno y no mostraron ningún cambio en la respuesta del ritmo cardiaco”, han explicado los investigadores.

Es decir, los abrazos, en este estudio concreto, demostraron ser relajantes para los bebés cuando no estaban llorando, pero si ya estaban llorando no actuaban como medida para frenar el llanto.

Hemos hablado en muchas ocasiones del poder de los abrazos y de las caricias para el bebé, ya que es algo necesario y beneficioso para su desarrollo. El contacto físico es básico para el desarrollo psicológico del niño, pero también para su desarrollo físico. Además, los abrazos y las caricias son fundamentales para crear vínculo y desarrollar el apego y la confianza.

Ya lo sabes, cuando abraces a tu peque tienes la certeza de que ambos estáis disfrutando del calor y el amor que emanan de ese abrazo.

foto firma

Cristina Cantudo

Soy periodista y mi pasión es comunicar, conectar con la gente y convertir en palabras las ideas. Soy amante de la lectura, la poesía, me encanta viajar, descubrir y aprender. Intentaré compartir con vosotros todo lo que me resulte interesante y emocionante.

Vídeo de la semana

Continúa leyendo