Bebé

Los beneficios de jugar boca abajo con tu bebé

Entre los 3 a los 6 meses, a tu bebé le encanta jugar boca abajo. Si además le ayudas a estimularse con la ayuda de juguetes y otros artículos cuando está dado la vuelta, multiplicarás los beneficios de esta práctica.

Aunque es muy importante que los bebés duerman boca arriba, especialmente los recién nacidos, sobre todo para evitar la muerte súbita del lactante, es igual de importante que, de vez en cuando y durante un ratito (si es posible de manera diaria) pasen un poco de tiempo boca a bajo, recostados sobre su barriguita, a fin de que vayan fortaleciendo los músculos de su espalda y cuello.

Es lo que se conoce comúnmente como 'tummy time' o tiempo boca abajo y hay un montón de formas de llevarlo a cabo, además de reportar innumerables beneficios sobre la salud del pequeñín.

Y es que, cuando tu bebé juega boca abajo está desarrollando la fuerza en la parte superior del tronco y el control de la cabeza, y al mismo tiempo fortaleciendo la musculatura de los brazos y el cuello. Todo ello le resultará necesario en las próximas etapas de desarrollo físico, que incluyen darse la vuelta, incorporarse y gatear. El juego boca abajo también ayuda a estimular el desarrollo sensorial y permite a los bebés ver el mundo desde una perspectiva nueva.

Per, ¿podemos empezar a jugar boca abajo con ellos desde el momento en el que nacen? No, los expertos aconsejan esperar a los 4 y los 6 meses, para jugar boca abajo como para. A esa edad, posiblemente, tenga ya la capacidad de darse la vuelta e, incluso, apoyarse con las manos para soportar su propio peso le facilitará la habilidad de abrir y estirar los músculos de las manitas para poder coger y agarrar objetos. Eso sí, tal y como nos contaba la fisioterapeuta Tamara González García, “al principio siempre hay que ponerlo bocabajo sobre nosotros y, a medida que crezca y adquiera nuevas habilidades motrices, se irá estimulando en el suelo”.

Estar con la barriguita sobre el colchón previene la deformación de la cabeza. Colocarle boca abajo algunos ratos al día le ayudará a conseguir una buena extensión de la columna. Además, podrá adquirir progresivamente el tono muscular necesario para, primero, sujetar la cabeza y, posteriormente, como os decíamos, lograr desarrollar otras destrezas como darse la vuelta o gatear.

Son buenos momentos para tumbarle sobre la tripa los que siguen al cambio del pañal o de ropa, eso sí, si el bebé está en el vestidor o encima de la cama, no podemos dejarle solo, aunque sea muy pequeño porque puede caerse (¡los bebés se mueven más de lo que pensamos!).

Ayudando al bebé a darse la vuelta gracias a la música

Una de las maneras más sencillas de practicar ese tiempo boca abajo con el bebé es a través de la música. Y es que, es muy divertido cómo responden los bebés a la música.

Te proponemos que pongas a tu hijo pequeño una canción de cuna; quizá se quede dormido. En cambio, si escucha algo más animado, se moverá al ritmo de la música. Ofrécele juguetes musicales deja que disfrute de distintos estilos de música, ¡y no olvides aplaudir, bailar y divertiros juntos!

Además, prueba a tumbarte en el suelo junto a él y colocarle el juguete musical (o cualquier otro aparato con música) a uno y otro lado de la cabecita. Así irá poco a poco intentando girar para descubrir de dónde viene esa música.

Consejos para juegar y estimular a tu bebé boca abajo

Como ya te hemos dicho, no se trata de soltar al bebé sobre nuestro regazo o en el suelo y esperar cinco minutos de cortesía para volverlo a dar la vuelta. Se trata de ponerlo boca abajo e interactuar con él para que vaya fortaleciendo su musculatura.

Además de la música, existen otras maneras muy sencillas y efectivas de entrenar los músculos del bebé en ese tiempo que pase boca abajo de manera diaria.

  • Pon un juguete en el suelo, delante de tu hijo, donde pueda ver con facilidad sus colores vivos cada vez que levante la cabeza. Para darle más interés al juego, de vez en cuando puedes cambiar el juguete de posición y colocarlo a su derecha o izquierda.

  • Ayuda a tu hijo a ejercitar la coordinación mostrándole un juguete, agitándolo y dejando que lo coja. Pon un sonajero en la mano de tu hijo, agítasela y dile: '¿Oyes ese ruido? ¡Lo has hecho tú!'. Al darle importancia a la recompensa del juguete, tu hijo querrá volver a intentarlo.
Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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