Como pez en el agua

Matronatación, ¡vamos a la piscina!

A los bebes les encanta la piscina porque se divierten y se sienten libres mientras fortalecen su musculatura y su autoestima. Por eso, la matronatación puede ser muy positiva para su desarrollo. Te contamos todo lo que hay que saber para que tu hijo disfrute en el agua.

Matronatación, ¡vamos a la piscina!

El agua representa para el bebé el reencuentro con un medio conocido y placentero. Claro que una piscina no es comparable con la tripa de mamá, pero si ella o papá le acompañan, la experiencia le resultará muy agradable. La matronatación, que es como se conoce a esta actividad acuática entre padres e hijos, tiene otras muchas ventajas.

  • En principio, lo de menos es que el bebé aprenda a nadar. De hecho, hasta los tres o cuatro años no será lo suficientemente mayor para ser autónomo en el agua, y aún entonces deberá estar siempre vigilado por un adulto.
  • Cuanto más pequeño sea el niño (los seis meses es una edad perfecta para iniciarse), antes se aclimatará al agua y no le cogerá miedo. Y es que este elemento es el juguete más divertido para los pequeños que aún no caminan.
  • Por si eso fuera poco, mientras juegan y se divierten, fortalecen sus músculos, desarrollan la coordinación motora y el equilibrio, socializan con otros bebés, se relajan e incluso comen más y duermen mejor.
  • Pero, tal vez, lo más importante es lo mucho que disfrutan jugando libremente y sintiéndose seguros en brazos de mamá o papá.

 

Normas básicas

  • No conviene empezar hasta los cinco o seis meses, cuando el bebé ya mantiene la cabeza erguida, su sistema inmunológico ha madurado y tiene puestas sus vacunas.
  • La temperatura del agua no debe bajar de 32 grados ni la cantidad de cloro superar el 0,6 por ciento.
  • Al principio, las sesiones deben ser cortas, de 10 ó 15 minutos, para que el bebé se vaya acostumbrando. Después no conviene sobrepasar la media hora, ya que aunque el niño disfruta, también se cansa.
  • Es recomendable entrar y salir del agua poco a poco, evitar que se asuste y no forzarle nunca a hacer algo que no quiere. A la salida hay que secarle inmediatamente y no dejarle solo en el agua ni cerca de ella en ningún momento.

En SerPadres.es queremos saber vuestra opinión:

Etiquetas: bebé

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS