Desarrollo del bebé

La estimulación a través de los sentidos

Tu bebé poco a poco entra en una etapa mágica. Quiere empezar a aprender y la mejor forma de estimularle es "despertar" sus sentidos a través del juego.

La estimulación a través de los sentidos

El bebé que trata de alcanzar el muñeco que mamá le pone delante está descubriendo muchas cosas a la vez: que las manitas le pertenecen, que puede moverlas a voluntad y que, al hacerlo, mamá sonríe. Así, jugando, es como más y mejor va a aprender. Ahora bien, a esta edad, ¿qué quiere decir jugar? Pues significa estimular sus sentidos; animarles a observar, a tocar, a escuchar, a olisquear e incluso a saborear.

  • Todo oídos. Habla mucho a tu bebé, cántale, ponle música, muéstrale cómo suena una campana, un cascabel, un xilófono… También puedes enseñarle un juguete sonoro. Deja que lo tenga un rato y luego escóndelo bajo un trapito. Pregúntale sorprendida: “¿Dónde está?” y ayúdale a descubrirlo levantando la tela y haciéndolo sonar otra vez.
  • Mira que te mira. Durante los primeros meses, la vista del bebé es todavía inmadura. Su precisión mejorará si le muestras objetos con un alto contraste en blanco y negro. Más adelante, rodéale de colores vivos tanto en su habitación, como en su ropa y juguetes. Por su puesto, le encantará reconocerte. Así que colócate cerca de su cara y deja que observe la tuya mientras le sonríes o haces muecas ¡Es muy posible que trate de imitarte! Con todo esto, el pequeño aprende a fijar la vista, a calcular distancias y profundidades, a seguir el movimiento de las cosas y las personas…
  • Cuestión de tacto. Las caricias, los besos y las cosquillas no pueden faltar en una sesión de juegos estimulantes, igual que los masajes. Hazlos siempre en una habitación con temperatura agradable y después de haber frotado tus manos para calentarlas. Desliza una con poca presión desde la nuca del niño hacia abajo, hasta el coxis, y justo cuando llegues al final empieza a deslizar la otra en el mismo sentido. Tus manos en su espalda le transmiten seguridad, ya que las utilizas para sostenerlo.
  • Con mucho gusto. Morder, chupar, saborear… todo se lo lleva a la boca. Normal, la lengua está llena de terminaciones nerviosas que proporcionan al bebé información sobre el gusto y la textura de las cosas. Fomenta este afán investigador poniendo a su alcance objetos limpios y seguros entre los que no puede faltar un “delicioso” mordedor.
  • Me da en la nariz… Al bebé le apasiona la intriga y se lo pasará genial observando cómo buscáis cosas guiados por la nariz. “¿Dónde está el jabón?” “¿Dónde está la colonia?” “¿Dónde están las galletas?”… Pregunta con el bebé en brazos mientras recorréis la casa olfateando el ambiente. Intercambia miradas interrogantes con él y cuando lleguéis al lugar donde está lo que buscáis, exclama: “¡Aquí está…!” y acércaselo para que lo huela. El juego le gustará aún más si la búsqueda termina con un: “¿Dónde está el bebé?”. Olisquea el aire, hunde la nariz en su barriguita y dile: “¡Aquí está el bebé!”.

Sus juguetes favoritos

Está claro que mamá y papá son los “juguetes” favoritos del bebé, pero tampoco está de más que se entretenga un rato tumbado sobre la manta de actividades o sentado en la hamaquita; sobre todo si incorpora muñecos colgantes, pelotas blanditas, espejos en los que reflejarse, anillas, mariposas de alas suaves, figuras que al pulsarlas emiten sonidos de animales o las canciones más entretenidas. Una gran variedad de estímulos para sus cinco sentidos y que, además, ayudan a ejercitar la motricidad del pequeñajo, fortalecen sus músculos, desarrollan su equilibrio y favorecen su coordinación óculo-manual.

 

 

 

Etiquetas: bebé, desarrollo del bebé mes a mes, desarrollo infantil, estimulación, mamá, papá

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