Protección en verano

Consejos para proteger la piel de tu bebé del sol

Es necesario cuidar la piel del bebé del sol con muchísimo mimo y cuidado, pues sus necesidades y su delicadeza es muy diferente a la de los adultos. Aquí unos consejos prácticos.

Llega el verano y, con él, las altas temperaturas y el calor. A todos nos apetece salir a darnos un chapuzón a alguna playa o piscina y llevar con nosotros a los niños para que puedan disfrutar del gusto de pasar un ratito en el agua refrescándose.

Aunque ya sabemos que la piel de los niños es mucho más delicada que la de los adultos, cuando hablamos de la piel del bebé la cosa ha de ponerse, incluso, más seria. Si tienes un bebé en casa y quieres llevarlo a disfrutar de algún sitio donde haya posibilidad de que le dé el sol (y no importa si es verano o es invierno) es muy importante que tengas en cuenta, en primer lugar, cuáles son las necesidades que necesita su piel y, en segundo, una serie de consejos que habrás de grabarte a fuego para ponerlos en práctica en cuanto salgáis por la puerta de casa.

¿Por qué al bebé de menos de seis meses no le puede dar el sol?

Cuando hablamos de bebés recién nacidos, los que tienen menos de seis meses, la cosa se complica un poco más: su piel no admite ningún tipo de radiación solar y, naturalmente, tampoco de protección porque, por muy natural que sea el protector elegido, podría llevar algún componente que irritase su delicada piel. En este caso, lo mejor es apostar por medidas que cubran por completo su piel para que no entren los rayos solares: estar a la sombra con una sombrilla o con la ropa escogida, por ejemplo. En verano, por ejemplo, los tejidos de seda o de nylon pueden ser perfectos porque son muy suaves, fresquitos, transpirables y protegen bien contra el sol.

“Si no es posible protegerles en la sombra y con ropa apropiada, se puede utilizar una pequeña cantidad de protector de al menos FPS 15 en pequeñas zonas, como la cara y el dorso de los brazos y las manos”, advierte la Asociación Española de Pediatría.

¿A los bebés de más de seis meses los puede dar el sol?

De acuerdo al Consejo Farmacéutico en Dermoprotección solar infantil, hasta alrededor de los 8 o 10 años de edad la dermis no adquiere la madurez necesaria. ¿Significa esto que antes no pueden los niños exponerse al sol? La Asociación Española de Pediatría advierte que a los menores de tres años no debe darles el sol de ninguna manera.

Si son mayores de esta edad, la exposición puede darse, pero de manera muy moderada (para evitar que salgan quemaduras o eritema) y con buena protección. “Debido a las características particulares de la piel de niños y bebés, es recomendable aplicar protectores con filtros solares. Se trata de sustancias que son capaces de absorber, dispersar y reflejar la radiación ultravioleta”, explica Reme Navarro, farmacéutica y directora de negocio de Atida MiFarma.

¿Cómo proteger la piel del bebé de los rayos del sol?

Además de la importancia de elegir un protector acorde a las necesidades de su piel, los buenos hábitos son indispensables para evitar quemaduras. “Es vital proteger la piel de los bebés, pero también de que los niños adquieran hábitos saludables contra el sol desde que son pequeños y, para ello, los padres han de saberlos”, afirma la farmacéutica.

A sabiendas de ello, la profesional aporta una serie de consejos para proteger la piel del bebé del sol, y no solo van enfocados al protector solar:

  • Evitar la exposición solar entre las 11 y las 16 horas del día (las horas centrales)
  • Ropa, sombrero y gafas de sol son indispensables para una protección adecuada
  • Estar siempre atento para aplicar el fotoprotector (FPS) mínimo cada dos horas frente a la exposición solar
  • En el caso de niños y bebés, escoger siempre factor de protección mayor de 50
  • Mantener un hábito de hidratación de la piel de los más pequeños tanto antes como después de cada exposición solar. Entre otros, aceites calmantes y antiirritantes para antes de la exposición y cremas corporales y faciales con ingredientes naturales y, de nuevo, calmantes, para el después

Otros consejos para evitar el efecto dañino del calor es llevar siempre consigo una botella de agua y beber aunque no haya sed, evitar salir, como decimos, en las horas centrales del día y no olvidarse del protector solar en los días nublados, pues el sol también puede dañar la piel aunque haya nubes de por medio.

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Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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