Hitos del desarrollo del bebé

¿Cuándo dejan de ser bebés y pasan a ser niños?

Son varios los hitos del desarrollo que determinan el paso de bebé a niño y esos hitos pueden que no se den en todos los peques a la vez. ¿Cuándo dejará de ser bebé para ser un niño?

Uno de primeros momentos de nostalgia después de que nazca un bebé es la angustia de pensar cuándo dejará de ser un bebé y pasará a convertirse en niño pues eso, irremediablemente, significará que ha ganado autonomía y que depende un poquito menos de nosotros (aunque seguirá haciéndolo durante varios años más).

¿cuándo deja de ser bebé y pasa a ser niño?
Fuente: iStock

Pero, ¿hay un momento relativo en el que dan el salto? La respuesta es sí y no. Este desarrollo está marcado por una serie de hitos que irán produciéndose poco a poco y que, sobre todo, no se darán a la vez en todos los peques: recuerda que cada uno sigue su propio ritmo.

En líneas generales se dice que cuando el bebé cumple un año deja de ser bebé para pasar a ser niño. ¿La razón? A esta edad ya habrán adquirido autonomía para no ser tan dependientes de sus padres, alcanzarán logros intelectuales, sociales y también emocionales que marcarán una nueva etapa de su desarrollo.

Como decimos, no existe ningún consenso que indique cuándo el bebé deja de ser bebé y pasa a ser niño, pero sí una serie de hitos que irán formando poco a poco su autonomía y, por ende, lo hará menos dependiente de nosotros. Esos hitos podrán determinar, sin duda, este paso tan importante en la vida y el desarrollo de nuestro pequeño.

Los comentamos a continuación.

Los primeros pasos

Es, quizás, el más determinante. Y es que, comenzar a andar es también sinónimo de adquirir mucha independencia: la necesaria para poder moverse sin el entorno sin la necesidad de que tengas que llevarlo en brazos de un lado para otro.

Tal y como te explicábamos en este artículo, los primeros pasos llegarán alrededor del año de edad, aunque algunos niños pueden darlos antes o después de esta fecha.

El gateo es el preludio a esos primeros pasos. Poco a poco irá consiguiendo equilibrio. Algo que, sin duda, también marca un antes y un después en su desarrollo, pues con él también comienzan a moverse por el entorno sin necesitar tanta ayuda de sus padres.

El control de esfínteres

Es, sin duda, el otro gran hito que marca un antes y un después en el desarrollo del niño. Dejar el pañal significa total independencia para hacer sus necesidades en el momento en el que tengan que hacerlas y, por tanto, serán los primeros pasos a esa total independencia a la hora de ir al baño.

Y es que, esta no llegará hasta que su altura le permita sentarse en el retrete sin ayuda de un adulto. Aunque, eso sí, en la actualidad existen orinales y otros artículos especialmente diseñados para la altura del menor.

¿A qué edad tiene lugar este hito? No hay, ni mucho menos, una edad exacta. Es muy importante respetar los ritmos de desarrollo de cada niño y no anticiparnos a los hechos. Así que, no pruebes a quitarle el pañal si no ha mostrado interés por bajárselo solito para ir a hacer pipí al retrete, o si no muestra curiosidad cada vez que vas tú. Serán ellos mismos los que acaben pidiendo, cuando se sientan preparados, que ha llegado la hora de quitar el pañal e ir aprendiendo poco a poco a hacer pipí en el lugar de los ‘adultos’.

Además, hay que tener en cuenta que para ir a hacer sus necesidades al retrete también deben saber subirse y bajarse solitos la ropa, limpiarse… y para ello hace falta buena coordinación óculo-manual y un cierto desarrollo en la psicomotricidad fina (además de en la gruesa).

El cambio de controles

Nos gustaría también hablar del cambio de rutinas en cuanto a los controles médicos y las vacunas del niño. Esto, sin duda, también demuestra que ha adquirido cierto nivel de desarrollo en el que no necesitan que estas sean tan necesarias.

Durante el primer año de vida, el bebé tendrá que visitar al pediatra de manera rutinaria; en concreto, una vez al mes hasta que cumpla los seis meses. Después, se espaciarán cada tres meses. Serán visitas en las que el especialista podrá detectar algunos problemas de desarrollo en el peque.

A partir del primer cumpleaños, las visitas pasarán a ser anuales, aunque habrá algunos padres que se sientan lo suficiente seguros como para llevarlo únicamente cuando esté enfermo.

En resumen, no hay un momento específico en el que el peque deja de ser bebé para pasar a ser niño, pero sí una serie de acontecimientos o hitos que van marcando un antes y un después en su desarrollo que pueden servirnos de señal para pensar que ha dejado de ser lo primero para convertirse en lo segundo.

Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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