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Desarrollo intelectual e inmunitario de los 6 a los 12 meses del bebé

El rápido desarrollo del niño comienza con la alimentación complementaria. Infórmate de por qué es tan importante una dieta de continuación nutritiva.

La introducción de alimentos se hará de uno en uno y en cantidades progresivas, introduciéndolos cada 3 o 4 días, sin forzar al tomarlos, para comprobar tolerencia y para que le niño se acostrumbre al sabor. Todos los alimentos deben estar triturados y bien pasados, cerca del año de edad y según su dentición, pueden ser de textura más gruesa.

La alimentación del bebé debe adecuarse a las particularidades culturales y preferencias de cada familia. No se le debe añadir sal, ni azúcar, leche condensada o miel en la alimentación complementaria.

Si el profesional sanitario lo recomienda, a partir de los 4 meses podrían introducirse los cereales sin gluten. A los 5 meses la fruta y la verdura. A partir de los 7 meses se podrá añadir al puré de verduras cordero, cerdo o conejo. A partir de los 8 meses se incluye el yogur. A partir de los 9 meses, el pescado. A partir de los 10 meses se introduce la yema de huevo y el mes siguiente la clara de huevo.

 

Cómo afecta esta etapa en la salud futura de tu hijo

Porque la salud del mañana es la alimentación de hoy, durante los siguientes seis meses de la vida del niño, la alimentación complementaria le proporciona un aumento de su ingesta nutricional. Al mismo tiempo, su sistema inmunitario se encuentra en una fase crucial para el desarrollo de una resistencia fuerte que sustentará su salud hasta la madurez. El desarrollo de su cerebro también está en una fase muy receptiva, adaptándose a factores externos y estableciendo los cimientos de una vida de aprendizaje.

La ciencia emergente de la epigenética nos demuestra que las elecciones de alimentos que hacemos por nuestros hijos pueden repercutir positivamente en su sistema inmunitario, intelectual yen el futuro de tu bebé.

La alimentación refuerza el sistema inmunitario del niño

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva durante 6 meses, y continuar hasta los 2 años o más junto a la alimentación complementaria. Almirón apoya incondicionalmente estas recomendaciones. 

La lactancia ayuda a proteger el sistema inmunitario en desarrollo del niño, pero a partir de los 6 meses, tu hijo dependerá cada vez más de su propia inmunidad. Su sistema inmunitario se está reforzando gracias a la exposición a nuevos gérmenes de su entorno, ayúdandole a protegerlo de enfermedades más graves y disminuyendo las probabilidades de que sufra de alergias en el futuro. Por tanto, coger un catarro o resfriado, aunque resulte incómodo, realmente es bueno para el niño. El hierro, el selenio, el zinc y las vitaminas A, C y E ayudan a reforzar la inmunidad del niño.

Así es el desarrollo cerebral del niño

Entre los 6 y los 12 meses, se acelera el desarrollo en la corteza frontal del cerebro del niño. Esta área participa en funciones complejas como las interacciones con el entorno y la interacción con el resto de personas. Exponer a tu hijo a nuevas experiencias a través de una rutina variada e interesante fomenta su desarrollo.

El cerebro humano tiene una gran flexibilidad durante los primeros años. Uno de los factores que más influyen en su desarrollo es la nutrición. Esto significa que al proporcionar a tu hijo una dieta de continuación rica en nutrientes buenos para el desarrollo cerebral, puedes causar un impacto directo y positivo en el desarrollo de su cerebro.

Los ácidos grasos omega-3 y el hierro forman parte de estos nutrientes. Los ácidos grasos Omega- 3 se encuentran en los pescados azules como el salmón y las sardinas y pueden mejorar la formación de vías neuronales y contribuir considerablemente a la salud futura del cerebro de tu hijo. Algunas legumbres son también fuente excelente de hierro.
Elige los alimentos adecuados para un óptimo desarrollo del cerebro.

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