El juego del bebé: de los 8-9 meses a los 18

El bebé juega para descubrir el mundo

Choca un objeto con otro, tira los juguetes al suelo..., así aprende para qué sirven las cosas y qué puede hacer con ellas.

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Bebé jugando

A partir de los 8-9 meses: Quiere saber qué puede hacer con los objetos 

El bebé choca con energía un objeto contra otro. Su mente se está estructurando a pasos agigantados y ahora no le basta con ver, chupar y explorar los objetos con sus manos. Ahora choca el objeto contra la mesa, contra el suelo, contra otro objeto para saber qué puede hacer con eso. El cesto de los tesoros recibirá menos condescendencia: descubrir el fin último de los objetos requiere de más contundencia.

¿Y qué puede hacer con este cuerpo serrano, puesto a punto durante los meses anteriores? Pues desplazarse gateando, algo que supondrá un gran cambio. Si por él fuera, ni un rincón de la casa quedaría sin su supervisión. Y lo más importante ¡ya puede seguirnos por toda la casa! 

A partir de los 12 meses: Se interesa por las propiedades de los objetos y el espacio

Cuando el bebé empieza a caminar le cuesta mucho quedase quieto en un sitio, reconoce Susanna Fusté, educadora en el Espai Familiar Casa dels Colors, de Barcelona. Trasladarse es un juego en sí mismo, es en este momento cuando toma verdadera conciencia de las propiedades del espacio. 

Qué necesita: Lo haremos un rey si le proporcionamos unas cajas en las que pueda subir y bajar (puestas boca abajo), o entrar y salir (boca arriba). Es así como realmente descubre el espacio: dentro, fuera, arriba, abajo no son conceptos sino experiencias cotidianas. 

Tendrá tanto interés en seguir descubriendo el espacio que también intentará investigarlo en vertical: subir es casi inevitable, así que si a los cajones se suma un sillón bajito al que poder subir y del que poder bajar, será muy feliz. Si no se le ofrece un espacio donde ensayar esto, intentará subir a las sillas, las mesas y todo lo que se le ponga por delante.  

Respecto a los objetos, ha llegado el momento de establecer complejas relaciones de causa y efecto: el golpe y el sonido ¿van unidos? Habrá que explorar todas las variables: ¿Y si lo tiro desde más arriba? ¿Y si lo tiro con más fuerza? Los niños de un año dedican mucho tiempo a responder a esta cuestión. O ¿mantienen las cosas sus propiedades aunque estén en movimiento? Pura física. 

A continuación un redoble de tambor con el que intenta integrar todo lo que hay en juego hasta el momento: objetos y espacio. Primero sacar (de los cajones, de los armarios) para después meter es otra actividad que ocupará gran parte de su tiempo. 

 

Etiquetas: jugar

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