Tercer trimestre del bebé

Mi bebé no gatea

El gateo es una forma muy importante de desplazamiento para los bebés, pero no es indispensable. Muchos bebés directamente empiezan a caminar.

bebe gatear
Fuente: Canva

Los niños comienzan a gatear entre los siete y los diez primeros meses de vida. Esta manera de desplazarse suele ser el precedente de los primeros pasos, que es común que aparezcan a partir del año. Sin embargo, no todos lo hacen. Hay niños que directamente, y sin demasiados preámbulos, comienzan a caminar. Que un bebé no gatee no se considera patológico, de hecho no tiene por qué ser considerado una señal de alarma, aunque bien es cierto que fomenta el desarrollo de algunas habilidades fundamentales.


La fisioterapeuta infantil Silvia Carrasco, quien también es psicomotricista, destaca que entre los beneficios del gateo está el fortalecimiento muscular general, el buen desarrollo del equilibrio o la coordinación mano-ojo. Además, ayudará a los más pequeños a construir su propia identidad, su autoestima y su confianza. Por lo tanto, lo recomendable es que los niños lo hagan y desde casa se les puede estimular de múltiples maneras para que lo logren.

Los mejores ejercicios desde la fisioterapia


1. Alcanzar sus juguetes favoritos

Solo hay que colocar los peluches y objetos que gusten al bebé a una distancia que le obligue a desplazarse. Primero bastante cerca, buscando que coja impulso por sí mismo. Es crucial que tenga muchas oportunidades para ello, ya que al principio puede no ser una tarea nada fácil para ellos. Una vez lo haya conseguido, es recomendable continuar alejando los juguetes cada vez más, retándole. Así, practicará su equilibrio y averiguará la mejor manera de distribuir su peso, fortaleciendo el arco palmar.


2. Explorar una superficie mullida

Sobre un cojín, manta o alfombra mullida, se colocará al bebé junto a un montón de objetos. Para poder agarrarlos, el bebé tendrá que lidiar con los pliegues o texturas de la superficie en la que se encuentra, recolocándose y fortaleciendo sus miembros inferiores y superiores, su coordinación y su visión espacial. Además, es un juego que le puede estimular sensorialmente si añadimos juguetes sonoros.


3. Practicar los giros

Cuando el niño esté sentado en el suelo, siempre por sí mismo, se distribuyen unos cuantos objetos llamativos y ruidosos que le atraigan animándole a girarse laterlamente. Podrá inclinarse hacia los lados, lo que le obligará a colocar las manos sobre el suelo, reforzando el patrón de las palmas propio del gateo, lo que facilitará esta forma de desplazamiento.


4. Colocar una toalla enrollada bajo su abdomen

Enrollar una toalla o manta y depositarla bajo el tronco del bebé, permitirá que, con mucha suavidad, se le pueda balancear hacia delante y hacia atrás  para animarle a apoyar las manos, con las que poco a poco irá cogiendo fuerza. Este ejercicio puede favorecer el apoyo en cuadrupedia, pero se debe realizar con sumo cuidado.


La fisioterapeuta recuerda que si al finalizar el tercer trimestre, cuando el bebé tiene nueve todavía no ha empezado a gatear no significa que necesariamente exista un problema de base. Aunque siempre es mejor que un profesional revise al niño para respirar tranquilos y poder encontrar la ayuda necesaria para lograr que el menor progrese adecuadamente, asegurando su buen desarrollo psicomotor.

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