Lengua de signos para bebés

¿Sabias que puedes comunicarte con tu bebé? Practica el Baby Sign

El llanto del bebé en muchas ocasiones está provocado por la frustración del pequeño cuando siente que no entendemos la necesidad específica de ese momento. Pero, ¿sabías que puedes comunicarte con él, incluso antes de que aprenda a hablar? Lo puedes hacer a través de la lengua de signos Baby Sign.

“¿Qué querrá ahora? Ya le he dado el biberón, le he cambiado el pañal, le he tomado la temperatura, le he arrullado, mecido, abrazado, le he dado muchos besos, está tranquilo con la música en su habitación y, aun así, sigue llorando. ¡No puedo más!”. ¿Te suena esta situación? Seguramente sí, forma parte de la casi vida diaria de muchos padres que se frustran al no saber por qué llora su bebé.

En este artículo te contamos que puedes afinar el oído hasta tal punto de identificar el tipo de llanto porque, según cómo llore el bebé, tendrá una u otra necesidad. Sin embargo, hoy te vamos a hablar de algo mucho más sencillo: comunicarte con tu bebé. Estamos seguros de que te gustaría tener un idioma mágico con el que poder saber qué precisa tu bebé cuando no para de llorar y de gritar. Y ese idioma ha llegado: el Baby Sign o lenguaje de signos para bebé.

“Mediante los signos, lo que hacemos es mostrar al bebé un vocabulario amplio para que pueda empezar a nombrar lo que necesita al principio y, poco a poco, ir ampliando su abanico de posibilidades en relación a la comunicación”, nos contaba Ruth Cañadas, autora de “Lengua de Signos para Bebés” en esta entrevista.

¿Qué es Baby Sign?

El Baby Sign Language es una herramienta de comunicación temprana para bebés a través de la cual son capaces, entre otras muchas cosas, de indicar si tienen hambre, si ya han terminado o si quieren más comida, además de sus preferencias.

Vanessa Viaji, fundadora de Háblame con las Manos e instructora certificada de Baby Sign Language afirma que hay una edad idónea para comenzar a signar con los bebés: “a partir de los 6 u 8 meses de edad los bebés comienzan a estar preparados para entender y utilizar Baby Sign. En esta franja de edad, desarrollan la memoria a largo plazo y son conscientes de que las cosas tienen un nombre”, cuenta.

Los beneficios de signar con tu bebé son infinitos

“Las rabietas que se producen antes e los dos años de edad, en su extensa mayoría, vienen provocadas por la frustración que sufren los bebés al no poder comunicarse”, explica Vanessa a Ser Padres. “Al enseñar Baby Signs al bebé, le estamos dotando de una herramienta que les permitirá comunicar no solo sus necesidades más básicas, sino también sus gustos, miedos y preocupaciones y, por tanto, estamos salvando situaciones que, de otro modo, acabarían en llanto”, continúa. De hecho, hace referencia a un estudio llevado a cabo por la Doctora Goodwyn y Acredolo en la Universidad de Davis, en California, que certificaba que los bebés que signaban disminuían drásticamente sus berrinches y rabietas.

Aparte de este, que seguro es uno de los que más ansían muchos padres, la experta argumenta que los bebés que signan aprenden a hablar antes, obtienen un mayor vocabulario, son capaces de identificar un dolor físico, tienen más facilidad para aprender otros idiomas e, incluso, refuerzan su seguridad en sí mismos y autoestima.

Pero, por encima de todos, hay uno especial: mejora en un alto porcentaje la alimentación infantil. A través de los signos serán capaces de decirnos, a partir de los seis meses, si quieren agua, si han terminado de comer, si lo que hay en el plato no les agrada o si prefieren seguir comiendo, entre otros.

¿Cómo enseñar al niño lengua de signos? Pautas para comenzar

“Hemos de utilizar los signos como una herramienta comunicativa que complementa a la lengua oral, así que nunca debemos dejar de hablar al bebé”, nos contaba Ruth Cañadas. “De esta manera, el bebé identifica los signos con las palabras, las acciones, las emociones, los objetos…”.

Para empezar, sería bueno, de acuerdo a la información facilitada por Vanessa Viaji, que señalemos, por ejemplo, el biberón y, a continuación, signemos la forma en la que queremos que nos pida biberón. Todo acompañado de la pregunta: “¿Quieres bibe?”. Poco a poco irá integrando los signos en su rutina.

Para empezar podemos hacerlo con las órdenes más sencillas: comer, agua, más y terminado.

Eso sí, tal y como comenta la misma profesional, no debemos confundir los signos con la permisividad: “con los signos les damos la posibilidad de que pidan o elijan, pero tienen que aprender a escuchar un NO por respuesta algunas veces”.

Marta Moreno

Marta Moreno

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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