Bebé

Verdades y mentiras sobre el chupete

¿Es el amado chupete un suave tranquilizador de niños? ¿O un malvado deformador de dientes? Los niños los adoran, pero en torno al chupete existen opiniones muy contradictorias. ¿Qué es cierto y qué no lo es? Responde a las preguntas de este test y descúbrelo.

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El chupete tiene un efecto tranquilizador en los bebés. ¿Es cierta esta afirmación?

1/7 El chupete tiene un efecto tranquilizador en los bebés. ¿Es cierta esta afirmación?

Sí, la succión relaja a los bebés. Incluso el feto tiene la maravillosa capacidad de calmarse a sí mismo succionando su pulgar. Además, existe mucho menos riesgo de deformaciones dentales si el bebé chupa un chupete que si se chupa el dedo. Sin embargo, el “chupe” debe ser el último recurso en lugar de la primera opción: para tranquilizar al bebé, antes deberíamos abrazarlo, cantarle, dejarle que sienta la protección y calor de nuestros brazos.

Usar chupete a partir de los dos o tres años es perjudicial para los dientes. ¿Verdadero o falso?

2/7 Usar chupete a partir de los dos o tres años es perjudicial para los dientes. ¿Verdadero o falso?

Si cumplidos los tres años el niño no abandona el chupete ni de día ni de noche, puede llegar a deformar la parte del paladar duro o provocar deformaciones dentarias, como que el maxilar superior se desplace hacia delante o que al cerrar la boca los dientes superiores no coincidan con los inferiores. Pero ese riesgo es mínimo si el niño deja el chupete entre los dos y los tres años. E, incluso, si se prolonga más en el tiempo, las posibles anomalías se suelen corregir espontáneamente cuando se deja el chupete antes de los cinco años.

En los recién nacidos, el chupete interfiere en la lactancia. ¿Es verdad?

3/7 En los recién nacidos, el chupete interfiere en la lactancia. ¿Es verdad?

Durante el primer mes de vida, el bebé se confunde con facilidad con los sustitutos de goma (chupetes y tetinas) y puede rechazar el pecho, o colocar mal la boca y causar grietas a su madre y poca producción de leche.

4/7 En los bebés, el chupete tiene un efecto protector contra el síndrome de la muerte súbita del lactante. ¿Es cierto?

Hay estudios que indican que succionar durante la noche tiene un efecto protector contra el síndrome de muerte súbita del lactante. Las posibles razones: los médicos creen que los chupetes podrían permitir que las vías respiratorias se abran más o impedir que el bebé caiga en un sueño profundo. Un bebé que se despierta más fácilmente puede abandonar una posición peligrosa con más facilidad. Además, evita que el bebé se ponga boca abajo. Eso sí, no se debe forzar al niño a usar chupete y no conviene que lo pruebe en las primeras semanas de vida, puesto que puede interferir en la lactancia.

El chupete, ¿potencia la adicción a chupar?

5/7 El chupete, ¿potencia la adicción a chupar?

Por supuesto, el chupete no crea una “adicción” como una droga. Pero es difícil pasar por alto el efecto de la familiaridad. Algunos niños necesitan “algo para chupar” hasta los 5 ó 6 años. Eso sí, lo más habitual es que, a medida que el niño crece, la necesidad de chupar vaya desapareciendo sola y busque alternativas para consolarse: un peluche, mamá y papá...

Lo mejor para quitar el chupete es hacerlo de golpe.¿Es cierto?

6/7 Lo mejor para quitar el chupete es hacerlo de golpe.¿Es cierto?

La retirada del chupete solo puede hacerse cuando el niño está preparado y conviene hacerla de manera gradual. Empezar, por ejemplo, a dárselo solo por la noche para dormir, en momentos de crisis, o aprovechar una situación de ruptura con la rutina habitual, un fin de semana en casa de los abuelos, unas vacaciones... Entonces, le explicaremos que igual que hoy no dormimos en casa, cosa que es un cambio importante, tampoco lo hacemos con chupete, que es otro cambio.

7/7 Las regresiones en el uso del chupete son normales: después de un tiempo sin usarlo o usarlo muy poco, algunos niños vuelven a requerir el chupete a todas horas.

Si el niño vuelve a usar el chupete de manera llamativa, su necesidad de chupar puede estar expresando que se encuentra estancado en una etapa vital y no está progresando a la siguiente. Hay que fijarse en cuándo chupa: después de un ataque de celos, por aburrimiento, cuando tiene sueño... Hay que prestarle atención y cariño especialmente en esos momentos

¡Enhorabuena!

¡Eres un crack! Lo sabes todo sobre el chupete.

¡Sales del paso!

¡Necesitas mejorar! Todavía te quedan cosas por aprender, pero te defiendes en todo lo relacionado con el chupete.

¡Ponte las pilas!

Has cometido algunos errores, pero nada que no se pueda solucionar repitiendo el test. ¡Aprenderás un montón!