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Niños prematuros: ¿cómo acabar con la culpa de los padres?

El sentimiento de culpabilidad, unido al miedo, es el principal sentimiento de los padres de niños prematuros. ¿Cómo lidiar con ella?

“¿Habremos hecho algo mal?”. Una de las preguntas que más se repiten los padres que tienen que dar la bienvenida a su bebé antes de tiempo porque nace prematuro. Una pregunta que va acompañada, casi siempre, de miedo. Miedo, sobre todo, al pensar en la salud del pequeño.
Culpabilidad de los padres de niños prematuros

Culpabilidad de los padres de niños prematurosManon Allard

El miedo, posiblemente, acompañe a estos padres (como a todos los padres) durante algún tiempo, hasta que se acostumbren al bebé. Sin embargo, la culpa es necesario que desaparezca. Y, para ello, es esencial entender que de ellos no ha dependido ese parto prematuro y que son muchos los factores que desencadenan un nacimiento de este tipo.

¿Por qué se produce un parto prematuro?

“Muy probablemente, el origen tenga que ver con varios factores y, aunque en la actualidad somos capaces de identificar factores que se asocian al parto prematuro (como el exceso de líquido amniótico o las gestaciones múltiples), en otros muchos casos el origen sigue siendo desconocido”, explica el doctor Damián Dexeus, Director Médico de Women’s Carmona Dexeus.

¿Cómo se atiende y aborda un parto prematuro?

Otra duda que nos suelte asaltar cuando hablamos de bebés prematuros es cómo es su parto, qué cuidados especiales requieren durante el mismo y cómo puede gestionarse. Ante estas dudas, el experto recalca la importancia de la unidad de neonatología: "es imprescindible que el control de una gestante con amenaza de parto prematuro se lleve de forma conjunta entre el ginecólogo y el neonatólogo en el contexto de un centro hospitalario que disponga de una unidad de neonatología", aclara.
Cuando nace un bebé prematuro, sobre todo en el caso de un gran prematuro o prematuro extremo, es importante vigilar la pérdida de calor. También es fundamental asegurar una correcta ventilación, ya que algunos no respiran de forma espontánea. También, desde las unidades de neonatología, se fomentan prácticas como protegerles de la luz y el ruido, fomentar el método canguro o aliviar el dolor que pueden experimentar en las diferentes técnicas a las que pueden ser cometidos con métodos como soluciones de sacarosa al 20% (0,2-0,5 ml) antes de dichas pruebas o realizarlas mientras el bebé está mamando.
Los bebés prematuros deben hacer frente a numerosos riesgos como algunos de los que hemos enumerado anteriormente, sin embargo, el doctor Dexeus arroja una luz de esperanza: "a pesar de que los riesgos inherentes a la prematuridad, especialmente la prematuridad extrema, pueden ser múltiples, la inmensa mayoría de recién nacidos no presentarán secuelas graves".

La culpa de los padres de prematuros: ¿cómo ayudar?

“Los padres deben saber que la mayoría de estos niños no presentarán secuelas graves y tendrán un desarrollo normal”, afirma el doctor Dexeus.
Aún con esa declaración en la mano, la culpabilidad es uno de los sentimientos más frecuentes y más duros a los que se enfrentan los padres de niños prematuros. Sobre todo la madre, que tiende a preguntase qué ha podido hacer mal para que termine con este desenlace. Sin embargo, “no está en manos de la madre controlar el riesgo de un nacimiento prematuro. En todo caso, recae en las manos del doctor realizar un diagnóstico precoz y aplicar el protocolo pertinente para minimizar el riesgo de una prematuridad extrema”, explica el mismo doctor.
Luchar contra ese sentimientos es una de las partes más duras, ya que muchas veces cuesta deshacerse de él.
Además, los familiares que estén al lado de los padres los primeros días y meses deberán ser apoyo y no estorbo: hay que intentar no hacer comentarios sobre el peso del bebé, lo frágil que parece, los problemas que tiene o juicios de valor sobre cómo están abordando la situación sus papás.

Padres, niños prematuros y culpa: ¿es necesario un psicólogo?

Un estudio llevado a cabo por Dodot en colaboración con la Asociación de Padres de Niños Prematuros (APREM) pone de manifiesto que un 61% de los padres de bebés prematuros asegura que hubiera necesitado más apoyo psicológico en los momentos cruciales de su bebé.
Un apoyo que se vuelve indispensable: “Paliar el estrés y la ansiedad de los padres es crucial porque, más allá del sufrimiento familiar, la calidad de la relación entre padres e hijos es un factor de impacto en el desarrollo de los neonatos con necesidades médicas complejas”, afirma APREM.

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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