Alimentación

4 cosas que no debería tomar el bebé

Los niños menores de un año pueden comer casi todo, excepto alimentos que pueden causar alergia o son poco nutritivos.

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No son para el bebé

Cuando me pidieron que escribiera un artículo con este título (donde bebé significa “que no ha cumplido el año”), de entrada solo se me ocurría el alcohol. Luego, pensando y consultando a otros autores, pude ir ampliando la lista. Pero todos los alimentos (perdón, todas las “cosas”, porque a algunos el nombre “alimento” les viene grande) que se me ocurren requieren una matización, y casi todos no los debería comer nadie, a ninguna edad.

Leche de vaca y derivados

Hasta cumplir el año, el alimento principal debe ser la leche materna o una leche especial para sustituirla (a partir de los seis meses, tanto da que sea leche de inicio o de continuación). No pasa nada (si no es alérgico a la leche) porque pruebe unos canelones con bechamel o una cucharadita de yogur, pero no conviene darle un yogur cada día.

A partir del año, los niños que no toman el pecho pueden empezar con leche de vaca entera o yogur natural y sin azúcar ni cacao. Los que toman pecho varias veces al día siguen sin necesitar otra leche.

Leche de soja, arroz, avena, etc.

Las llamadas leches de soja, arroz, avena o almendras que se venden para consumo de los adultos no se parecen en nada a la leche (salvo por ser “blancas y en botella”), ni su composición es adecuada para la alimentación de un bebé. No deberían llamarse “leche”, sino “horchata”. Así se ve más claro, ¿verdad?: un niño puede tomar un poco de horchata de vez en cuando, pero no se puede criar a un bebé con biberones de horchata.

Otra cosa son las leches especiales a base de soja o arroz que el médico recomienda cuando el niño no toma pecho y tiene alergia a la leche de vaca. A estas se les ha añadido un montón de ingredientes para que cumplan con la estricta legislación sobre composición de leches para bebés. En la etiqueta se dice claramente que se trata de un “preparado para lactantes” y que se usa antes del año. Se venden en farmacias.

Pescados de gran tamaño

Hemos contaminado el mar, y como el pez grande se come al chico, los grandes peces carnívoros acumulan grandes cantidades de mercurio y otros contaminantes. El Ministerio de Sanidad recomienda que las embarazadas, madres lactantes y niños menores de tres años no consuman atún rojo, lucio, tiburón ni pez espada.

Zumos (más de medio vaso al día)

El zumo de fruta (aunque sea zumo recién exprimido en casa) no es un alimento sano para los niños. Ni para los adultos. Tampoco es tóxico, claro, un poco de zumo no hace daño, y para una fiesta por supuesto mejor el zumo que los refrescos artificiales. Pero el problema es que mucha gente lo clasifica mentalmente como la fruta (“alimento muy sano, come todos los días varias veces”), cuando habría que clasificarlo junto a los pasteles (“solo de tarde en tarde, y con moderación”).

En niños pequeños, el exceso de zumo puede producir diarrea crónica y mala nutrición, porque al llenarse de zumo no comen otros alimentos. Los niños mayores comen los otros alimentos, y encima el zumo, con un montón de calorías, lo que contribuye a la obesidad. Se recomienda no pasar de medio vaso al día en menores de seis años.

 

Etiquetas: alimentación complementaria, alimentación del bebé, alimentos sólidos, bebé, carlos gonzález, nutrición infantil

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