Salud de la niña

Sinequias vulvares en niñas: ¿qué son y cómo se tratan?

Aunque puede pasar desapercibida para los padres y el diagnóstico lo lleva a cabo el pediatra, en ocasiones puede acabar alarmándolos. Sin embargo, en la mayoría de los casos no requiere tratamiento y tiende a resolverse solo.

En algunas niñas, los labios menores de la vulva parecen estar completamente cerrados. Es lo que médicamente se conoce como sinequias vulvares, fusión de labios o, simplemente, fusión de labios menores.

Se trata de una condición que a menudo es motivo de estrés para muchos padres, especialmente cuando nunca tuvieron conocimiento de este fenómeno antes de su descubrimiento; y, sobre todo, antes del diagnóstico por parte del pediatra.

De hecho, es normal que puedan surgir dudas comunes, como: ¿Le puede doler? ¿Es posible que haga pipí con normalidad? ¿Es peligroso? ¿Se va a quedar así? ¿Cómo ocurre? ¿Qué se debe hacer para resolver la situación?

¿Qué son las sinequias vulvares en niñas? ¿Por qué ocurre?

Los labios vulvares de una niña son delicados y finos, los cuales rodean las aberturas tanto de la vagina como de la uretra. Sin embargo, en ocasiones puede ocurrir una fusión de los labios menores, algo que sucede con mayor frecuencia entre los 4 meses de edad y los 6 años, aunque es cierto que presenta un pico específico de edad donde puede llegar a ser más común, que se sitúa alrededor de los 2 a 4 años de edad.

Es lo que médicamente se conoce como sinequia vulvar, y se produce cuando un labio menor se adhiere al otro, no permitiendo ver la entrada de la vagina ni el meato uretral. Es decir, se trata de una unión completa, la cual se advierte porque, cuando surge, no existe ninguna parte visible en su interior. 

Los padres, o el médico, no pueden ver los labios menores, la entrada vaginal o la uretra, pero sí continúan siendo visibles tanto los labios mayores como el clítoris.

A diferencia de lo que habitualmente se tiende a pensar, en realidad no se debe a un problema congénito o a un defecto en el desarrollo intrauterino, ya que se produce durante los primeros meses o años de vida

De hecho, sus causas pueden ser en realidad muy variadas, de manera que, en ocasiones, es difícil saber por qué se ha producido. No obstante, los expertos coinciden en señalar que podría deberse a un nivel disminuido de estrógenos en las niñas antes de la pubertad, la existencia de una irritación local (como podría ser el caso de la dermatitis del pañal), o por el uso casi exclusivo de toallitas infantiles húmedas.

¿La sinequia vulvar puede doler?

Síntomas de la sinequia vulvar
Foto: Istock

En la mayoría de las ocasiones lo más normal es que, por lo general, no produzca síntomas. Es más, a menos que los padres se den cuenta de ello, lo habitual es que sea el pediatra quien lo detecte en las exploraciones rutinarias.

Esto significa que, en muchos casos, la sinequia vulvar es indolora, leve y asintomática para el bebé o niña pequeña, produciéndose incluso de forma más o menos gradual.

No obstante, cuando la sinequia vulvar es total sí puede causar problemas. Y, con ello, originar algunas molestias, especialmente cuando dificulta orinar con normalidad. En caso de aparecer síntomas, es común que surjan señales como erupciones cutáneas o prurito. Aún cuando rara vez impide el flujo de la orina, solo en contadas ocasiones podría aumentar el riesgo de una infección vulvar o del tracto urinario.

¿Cómo se trata?

Para tranquilidad de los padres, debemos decir desde un primer momento que se trata de una situación que en absoluto es irreversible. En la mayoría de los casos, la situación se resuelve por sí sola, no requiriendo tratamiento médico o intervención específicos. No en vano, a menos que produzca síntomas, por lo general no es necesario tratarla.

Esto es debido a que, con el crecimiento y con el aumento de la actividad física de la niña, lo más habitual es que los labios acaben separándose total y naturalmente poco a poco. Mientras que, con el aumento de las hormonas (como los estrógenos) y la llegada de la pubertad se completará el desarrollo de la mucosa, y con ello se solucionará la condición.

Pero esto no significa que el tratamiento no esté indicado en aquellos casos en los que la sinequia vulvar sea una causa común de dificultades para orinar, infecciones de orina o vulvovaginitis de repetición.

En estos casos, es posible tratarla en casa con la ayuda de una crema con estrógenos o con corticoides, la cual se aplica tópicamente durante un período comprendido entre 1 a 2 meses.

No obstante, los padres no deben hacer nada para intentar solucionarlo por sí solos, ya que esto podría causar dolor en la niña y podría mantener una asociación no solo negativa, sino traumática.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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