Pros y contras

Almohadas para evitar la plagiocefalia, ¿realmente funcionan?

Te contamos también qué es este problema de salud que afecta a algunos bebés y si su uso es recomendable para ponerle remedio.

Los pediatras recomiendan que en la cuna de un bebé no haya elementos peligrosos cuando él está durmiendo en ella. Ni peluches, ni telas para abrazar, ni tampoco almohadas o nada que se le parezca. Esto lo sabe cualquier madre o padre que lo haya sido recientemente porque se insiste mucho en ello, y por eso mismo genera tanta confusión que se haya extendido el uso de llamas almohadas para evitar la plagiocefalia en los recién nacidos.

¿Qué es la plagiocefalia?

Para afrontar un tema tan complejo, que trata además sobre la salud del niño, conviene ir despacio, paso a paso, y siempre de la mano de lo que dicen las voces autorizadas. 

En primer lugar, conviene explicar qué es la plagiocefalia, “cuadro relativamente raro antes de la década de los noventa que ha sufrido un incremento notable debido en parte a la campaña de la Academia Americana de Pediatría aconsejando que los niños pequeños debían dormir en decúbito supino -bocarriba- para prevenir el síndrome de la muerte súbita del lactante”, explican en el artículo médico Plagiocefalia posicional: nuevas recomendaciones para el diagnóstico precoz y registro en la cartilla sanitaria del niño los expertos médicos Fernando Carceller y Julia Leal. 

Actualmente, la recomendación se mantiene porque la ciencia ha demostrado que es efectiva a tal efecto, pero entre una de sus consecuencias es el aumento de casos de tortícolis en bebés y también con deformidad precoz del cráneo. La plagiocefalia es precisamente esto último, una “deformidad craneal producida en la parte posterior de la cabeza que puede acentuarse en el primer mes de vida y llegar a ser muy relevante”, se define en el artículo citado. Puede darse no solo por la posición supina en el sueño, sino también en bebés prematuros, entre otros factores.

Este cuadro clínico se puede tanto prevenir con medidas sencillas, como por ejemplo variar la posición del bebé cuando duerme para que no siempre gire su cabecita hacia el mismo lado. También se recomienda no permitir que lleve la cabeza lateralizada siempre hacia el mismo sitio en el carrito y,  a partir de la cuarta semana de vida, poner al bebé bocabajo sobre una superficie segura y a salvo de caídas, siempre bajo supervisión, entre otras medidas que puedes consultar en guías médicas específicas sobre plagiocefalia como este artículo médico, La plagiocefalia: una labor de Primaria.

Usos de la almohada

Entre los consejos que dan los pediatras y demás expertos médicos en la cuestión, está el uso de una almohada o toalla enrollada cuando el niño pasa esos ratitos anteriormente mencionados bocabajo. Así se detalla en el texto firmado por los pediatras Juan Bosch i Hugas y Josep María Costa i Clara: “A partir del primer mes, colóquelo sobre una almohada, toalla enrollada o la pierna de la madre, padre o cuidador. De esta manera se reforzará la musculatura del cuello”. 

Pero esta medida no es lo mismo que usar una almohada o cojín mientras el niño duerme o está tumbado, y menos si no está vigilado en dicho momento. Estos productos, según diversas opiniones médicas consultadas, no son recomendables en ningún caso para la prevención del aplanamiento craneal en los recién nacidos. “Los cojines para evitar la plagiocefalia no han demostrado eficacia y pueden ser peligrosos”, advierte la pediatra en atención primaria María Jesús Esparza en el artículo Peligros en…, opinión totalmente refrendada por los doctores Bosch i Hugas y  Costa i Clara respectivamente.

No solo son voces individuales las que desaconsejan el uso de las almohadas para prevenir la plagiocefalia, sino que también lo hacen los organismos internacionales -la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos) entre ellos- y las asociaciones de pediatría. Todas consideran que, más allá de que sus beneficios no están probados por la investigación, suponen un riesgo de asfixia para el bebé.

Tan solo hay pediatras que recomiendan la inclinación del colchón del recién nacido cuando el problema ya existe; es decir, para tratar el aplanamiento cefálico causado por la plagiocefalia. Y en todo caso, la recomendación médica al respecto para los padres es “Levantar el colchón poniendo una toalla o sábana hecha un rollo entre el propio colchón y el somier para inclinarlo”, tal y como explican los profesionales de la Unidad de Cirugía Craneofacial del Hospital Infantil 12 de Octubre de Madrid que firman el artículo Diagnóstico y tratamiento de la plagiocefalia posicional. Protocolo para un Sistema Público de Salud

Por lo tanto, nada de almohadas, y tampoco nada que no esté fuera del alcance directo del recién nacido en su cuna.

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