Buscando la practicidad

Cosas a tener en cuenta si vas a comprar un cambiador

Es una de las inversiones más recomendables que se pueden afrontar cuando se espera un hijo, pero hay distintas circunstancias que se deben tener en cuenta para escoger cuál es el más indicado.

Cambiador (Foto: iStock)
Cambiador (Foto: iStock)

Entre las inversiones que sí son verdaderamente trascendentes cuando un bebé está a punto de llegar a casa está la del cambiador. Es seguramente una de las más infravaloradas, de las que aparece muy abajo en las listas de qué se debe comprar cuando se va a tener un hijo (si es que aparece en ellas), pero es de esas cosas que agradeces a diario tener en casa. 

Este accesorio sirve para mucho más que cambiar al pequeño el pañal. Para ponerle a punto cada vez que haya que cambiarle de ropa, para darle mimos en forma de masajes, incluso besos y caricias mientras está tumbado y tú no te dejas la espalda, para hacer pequeños ejercicios con él recién nacido de movilidad, para asearle… ¡hasta para entretenerle en esos ratos en los que ya no sabes hacer para calmarle! 

El debate, por lo tanto, no radica en si comprarlo o no, sino en cuál comprar. Y para eso es fundamental tener en cuenta las siguientes variables:

La altura

El cambiador se compra sobre todo para proteger la espalda de los papás. Y eso solo es posible si este tiene la altura adecuada para que ninguno de los dos tenga que estar forzando su cuerpo cada vez que tumbe al bebé sobre él.

Espacio disponible

No solo el espacio que ocupa el cambiador en sí mismo, sino en qué lugar de la casa se va a disponer. En base a si es en el baño, en una habitación pequeña, compartida o no, en una estancia grande, o a si queréis que se pueda mover por la casa, así debe ser el cambiador que elijáis. Lo ideal es que sea espacioso y con buena temperatura, lejos de corrientes de aire. 

Tipo de cambiador

En función de los primeros dos puntos, podéis tener más claro si queréis un cambiador de pared que se pueda plegar, un cambiador que sea también una bañera, o un diseño que se comparta con la cómoda, colocándose el cambiador en la parte superior de esta. También los hay con ruedas, portátiles, y estructuras independientes que solo tienen el uso de cambiador. Estas suelen tener la ventaja de incorporar más espacio, generalmente una balda inferior, para tener a mano todo lo necesario en los cambios de pañal a mano. 

Necesidades de la familia

No es lo mismo que sea una inversión pensada para varios hijos que si el plan es no tener más, ya que en este caso tiene lógica priorizar la parte económica comprando un cambiador que destaque por su relación calidad precio por encima de cualquier otra cosa. Es el caso del cambiador que te recomendamos en un tema que dedicamos a muebles low cost ideales cuando vas a tener un hijo.

Que sea lavable

Con independencia de cómo sea la estructura del cambiador, es altamente recomendable que el colchón tenga un revestimiento que sea extraíble y lavable porque ya verás que será necesario hacerlo a menudo. Un truco es poner empapadores encima de la funda del colchón para que esta se manche lo menos posible. 

Espacio para productos

Es muy aconsejable tener todo a mano cuando se está manipulando al bebé en el cambiador porque es un riesgo que no se debe correr bajo ningún concepto dejarle solo sobre el mismo. Para evitar esto se suele dejar todo preparado antes del cambio de pañal o de ropa, pero si no hay espacio en el cambiador para ello acaba siendo desesperante después de tantos usos al día que se le da.

Priorizar la seguridad

Cuanto más precaución se tome con la adaptación de la casa a la presencia de niños, mucho mejor. Un cambiador no deja de ser un mueble fabricado casi siempre en madera, con sus esquinas y sus bordes, enemigos de los chichones y los golpes inesperados. Por eso, aunque no sea el factor más importante, también se debe tener en cuenta la seguridad a la hora de elegir cambiador. Tanto para limitar las consecuencias de una caída que ojalá nunca tenga lugar como para evitar tropezones y golpes cuando el peque empiece a andar. Por el mismo motivo, por seguridad, es importante que la estructura sea estable y resistente a los movimientos bruscos.

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