Patrocinado

El chupete ayuda a relajar a tu bebé

El chupete fue un invento patentado en el año 1901 y desde entonces ha servido para calmar a miles de bebés en todo el mundo.

Todos los padres nos encontramos con la duda sobre si dar o no chupete a nuestros bebés. Hay dogmatismos contrarios pero la realidad es que el bebé necesita chupar, succionar, eso es así. Y tanto lo es, como que desde antes de que se inventara este "moderno" artilugio, los padres habían dado a sus bebés diversos objetos con el mismo fin: calmar a sus hijos. Desde trapos anudados mojados en agua o miel, cuentas de madera, “palos” hechos con hueso o coral o, incluso, un pedacito de manteca con un fósforo atravesado, que es lo que evitaba que se lo tragara.

El chupete fue inventado en Estados Unidos por el farmacéutico Christian W. Meinecke recién estrenado el siglo XX y, desde su nacimiento, aunque ha cambiado en los materiales utilizados y en su forma, no lo ha hecho en su cometido: ayudar al bebé a calmar su ansiedad y relajarle en su día a día.

Pero, ¿para qué sirve realmente el chupete?

La succión no nutritiva, ya sea de sus deditos, el chupete u otros objetos que no están relacionados con la ingesta de comida, se considera una actividad normal en el desarrollo fetal y neonatal.

De hecho se inicia en el útero y es normal que persista hasta que el bebé llegue a los doce meses de edad. Al principio su necesidad de succionar es más intensa y esto se debe a que, en los primeros meses de vida, esta acción tiene un efecto analgésico, relajante y que reconforta al niño. Así que si el pequeño encuentra alivio chupando, no hay ninguna razón para no darle un chupete.

¿Y cómo debe ser el chupete?

Tiene que estar hecho de una sola pieza y que la arandela no pueda desprenderse para evitarnos sustos innecesarios con los atragantamientos.

Tampoco debe ser muy duro para que no le roce el paladar y ha de tener agujeros en la base para que el bebé pueda respirar bien. Existen muchas clases de chupete tanto en materiales, en tamaños o según las tetinas, a nosotros nos gustan mucho los chupetes Nuk de Disney Baby que con sus tetinas de látex, diseñadas basándose en la forma del pezón de la madre, ayudan a calmar al bebé y, además, entrenan la musculatura de los labios, lengua y mandíbula, tan importantes para, más adelante, hablar y comer. Además de preciosos, con sus modelos de Winnie de Pooh, nos encontramos que estos chupetes presentan un canal de circulación integrado que evita que se acumule la saliva bajo el escudo que cubre la boca, protegiendo así la delicada piel de tu bebé.

Imagina a tu bebé ahora mismo, relajado, con su chupete de Tigger o Winnie e intenta reprimir las ganas de achucharlo (si no lo tienes delante, que si lo tienes al lado… ¡Cómetelo a besos!)

Continúa leyendo