Cuidados del bebé

Lista de cosas que no necesitas comprar para tu bebé

No, un bebé no necesita de todo ni todo lo que le damos. Si estáis haciendo la lista de cosas necesarias para vuestro bebé, seguid leyendo porque hay algunas que deberéis tachar.

Es habitual que ante la llegada de un bebé los padres empecéis a pensar qué necesitaréis o incluso  hagáis una “lista de nacimiento” en algún establecimiento especializado en productos de maternidad e infancia para recibir exactamente los productos que deseáis y aseguraros de que no acabaréis con dos productos iguales o careciendo de otros. La realidad es que la mayoría de las veces compramos demasiado o acabamos dejándonos llevar por la publicidad, que nos hace creer que necesitaremos más de lo que luego usaremos. No es raro que haya familias que te digan “esto al final casi no lo usó”, “he regalado ropa con la etiqueta puesta”, “creció muy deprisa y no llegó a estrenar este carrito/hamaca/bañera…”

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Fuente: iStock

Independientemente de que os recomiendo hablar con otros familiares o amigos que hayan sido padres y os puedan asesorar con su experiencia, hay una serie de productos que un bebé no necesita desde el punto de vista médico, pese a que la publicidad se haya encargado de hacernos creer lo contrario. En este artículo os comento cuales son, a mi juicio, siete productos que un bebé no solo no necesita, sino que pueden ser hasta perjudiciales.

Estas son las cosas que un bebé no necesita

  • Esterilizadores. ¿Es necesario comprar un esterilizador para biberones, tetinas y chupetes? Pues no. Piénsalo. Si limpias y secas adecuadamente estos utensilios no acumularán restos de leche, y no existirá medio de cultivo para que crezcan bacterias. Es recomendable esterilizar estos productos antes de usarlos o de vez en cuando, pero con sumergirlos en un cazo con agua hirviendo ya es suficiente. Conforme tu bebé crezca verás que se pasa todo el día con la mano en la boca o chupando juguetes, con lo que resulta prácticamente imposible conservar esta pretendida asepsia, a no ser que conviertas tu casa en un quirófano.
  • Infusiones. Los bebés no necesitan infusiones. De ningún tipo, de ninguna marca. No tienen evidencia científica de que sirvan absolutamente para nada y encima pueden tener azúcares o edulcorantes. Los bebés deben alimentarse de leche y no les conviene llenar el estómago de agua, carente de calorías y nutrientes.
  • Zapatos. Los bebés no necesitan zapatos hasta que empiecen a andar por la calle. Al ponerle calzado a un bebé que no anda le estamos privando de la información sensorial que recibe por la planta del pie, además de alterar el desarrollo del pie en sí mismo. Es más, te recomiendo que cuando empiece a andar en casa sea descalzo o con calcetines si hace frio pero dejando el pie lo más libre posible, para que pueda moverse adecuadamente al realizar la pisada y reciba información sensorial del terreno que pisa, si es más duro, más blando, más resbaladizo…
  • Tetinas de “cereza” y portachupetes. No estoy diciendo que no se puedan usar chupetes, ya que tienen ventajas como proteger de la muerte súbita o calmar al bebé, pero estas tetinas enormes, de forma redonda y cuello grueso van a deformar la boca, el paladar y los dientes del bebé a largo plazo. Elige una tetina fisiológica, blanda y plana, que siempre será menos intrusiva en la boca del bebé. Los portachupetes, refiriéndome a ellos como las cadenas que cuelgan de la ropa del bebé y sujetan el chupete por el asa, si son muy pesados, suponen un esfuerzo extra a la hora de hacer la succión, acentuando la deformidad de boca y dientes que supone el uso del chupete. Además, llegada cierta edad en la que el bebé es capaz de ponerse el chupete, suponen un uso indiscriminado del mismo, una “barra libre de tete” en la que es el bebé el que decide cuando quiere metérselo en la boca en vez de ser los padres.
  • Almohada. No se recomienda el uso de almohada hasta los dos años. La forma de la cabeza del bebé los primeros meses de vida con un occipucio pronunciado hace que no necesiten almohada y puede resultar incómodo a la hora de dormir, forzar la musculatura del cuello e incluso suponer un riesgo de muerte súbita y asfixia en bebés de pocos meses.
  • Los bebés no necesitan tacatá. De ningún modelo, de ninguna clase.  Y punto. Llevamos desde los inicios de la humanidad aprendiendo a andar sin tacatá.  Está más que de sobra demostrado que producen accidentes e incluso está prohibida su venta en algunos países.
  • Vasitos de aprendizaje. ¿Recuerdas cómo aprendiste a beber? A mí mi madre me compró un vasito de plástico verde. Y sí, al principio se me derramaba el agua y la leche. Pero aprendí. Como aprendemos todos, a base de ensayo- error. No es necesario un vaso de aprendizaje para aprender a beber igual que no es necesario un tacatá para aprender a andar. Los vasitos antivuelco o de aprendizaje suponen un esfuerzo de succión extra a la hora de beber puesto que sólo sale el líquido cuando hacemos la succión. Pero la realidad es que cuando bebemos sencillamente dejamos caer el líquido en la boca, así que el proceso es completamente diferente. Deja que tu bebé aprenda como todos hemos aprendido, de una forma natural, y no te preocupes si hay liquido derramado por el camino.
Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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