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¿Mochila o bolsa para el carro? Pros y contras para salir de dudas

Cada vez se ven más las mochilas, y lo cierto es que hay varios argumentos de peso que explican este cambio de preferencia en las familias.

De un tiempo a esta parte proliferan las mochilas colgadas de los carritos, que están comiendo terreno a velocidad de crucero a las bolsas tradicionales. Quizá te preguntes por qué, sobre todo si estás en la fase de hacerte con la tuya, así que vamos a darte los motivos por los que, en general, gustan cada vez más las mochilas para carro.

En primer lugar, la mochila es mucho más cómoda de llevar que la bolsa cuando, por el motivo que sea, nos toca cargar con ella. Reparte el peso de forma más equitativa en toda la espalda y los garantiza poder llevar las manos libres. No son tan cómodas como las mochilas de toda la vida, tipo escolares o deportivas, pero se asemejan bastante a las mochilas que infinidad de mujeres llevan como alternativa al bolso. Son, eso sí, más grandes las de carrito porque se necesita meter cosas más voluminosas, pero es el mismo concepto: confort, practicidad y versatilidad. Y las manos libres, detalle fundamental con niños. 

Esto último es doblemente importante porque cada vez porteamos más a nuestros peques, tal y como recomiendan hacer los especialistas. Esto implica, en ocasiones, que dejemos el carro en casa, pero no podemos hacer lo mismo con sus cosas, de modo que tenemos que llevarlas en algún sitio a cuestas. No es lo mismo cargar una bolsa sobre un hombro mientras porteamos —ya es incómodo solo con pensarlo— que ponernos la mochila a la espalda mientras porteamos al peque por delante, en nuestro pecho. Es cierto, eso sí, que el uso de la mochila se complica cuando el niño o niña crezca y tengáis que portearle por detrás, en la espalda. Esto también hay que tenerlo en cuenta. 

Comodidad vs capacidad

Otra ventaja de las mochilas para carrito es lo mucho que podéis alargar su vida. Son muy polivalentes. Te ponemos un ejemplo para que lo entiendas a la primera: hasta que dejéis de utilizar el carrito, tanto la bolsa como la mochila son dos productos indispensables en vuestro día a día. Van con vosotros a todos los sitios si también va vuestro hijo o hija. Sin embargo, una vez decís adiós al carrito, la bolsa deja de tener la misma utilidad. No es que no se pueda seguir usando, pero antes que tener que llevarla colgada al hombro todo el rato buscaréis una mochila que tengáis por casa para sustituirla. 

Pues bien, si optáis por mochila para el carro directamente, cuando ya no llevéis el carrito a la calle, la mochila seguirá teniendo la misma utilidad. Será vuestra bolsa para llevar todo lo que te va a salvar la vida con el peque, ya sea para ir a recoger a los peques al cole con la merienda, para salir a pasar el día o de viaje con todo lo que ello conlleva: ropa de cambio, toallitas, agua, bolsas y papel por si tienen que hacer sus necesidades en la calle, cuentos, pañales (si los siguen usando), pinturas, cremas varias tanto para el sol como la piel, etcétera. Todo esto irá fenomenal en la mochila para carro porque vienen preparadas con distintos espacios y compartimentos, y como la llevaréis con comodidad a la espalda, no os plantearéis dejar de utilizarla.

Como desventaja, se podría mencionar la capacidad, que suele ser mayor en las clásicas bolsas para carro, pero lo cierto es que la mayoría de mochilas diseñadas para este uso ofrecen espacio de sobra para que no tengáis que dejaros nada fuera. La estética es otro elemento de decisión, pero cada vez hacen mochilas para carro de diseños cuidados. Algunas, de hecho, no parecen que lo sean. De todos modos, el de la estética es un elemento de decisión tan subjetivo que no podemos posicionarnos sobre ello.

En definitiva, si bien es cuestión de gustos, hay varios argumentos de peso a favor, como has visto, de optar por las mochilas en vez de por las típicas bolsas de toda la vida.

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