Lactancia y alimentación

10 mitos sobre la alimentación del bebé

"Dale cereales para que duerma mejor”, "necesita eructar después de cada comida" son solo algunos de los consejos que una madre primeriza oye sin parar. Pero muchos de ellos no sirven para nada.

10 mitos sobre la alimentación del bebé

 Te contamos algunas de las falsas creencias que puedes escuchar y que, de ningún modo, benefician al niño. ¿Lo mejor? Acudir al especialista.

1. Necesita eructar después de cada comida

Algunos bebés, especialmente los que toman biberón, tragan aire y pueden eructar. Otros, los que toman pecho, no suelen eructar tanto. De cualquier modo, no es necesario darle golpecitos en la espalda durante una hora. Solo, cuando termine, hay que frotarle la espalda durante un par de minutos. Si no eructa, no hace falta seguir. Muchas veces un cambio de postura al acostarlos es lo que les hace expulsar el aire.

2. Hay que ser estrictos con las cantidades de leche o de alimento adaptado a su edad

Es el propio niño quien regula las cantidades de alimento que necesita. Lo importante es conseguir un desarrollo de peso y estatura adecuados. Las cantidades que recomienda el médico están calculadas para que sobre. Nosotros solo tenemos que ofrecerle la comida y él decidirá hasta dónde llega. Hay que acabar con la idea de que los bebés gordos son los más sanos. Cada niño es distinto, con un desarrollo diferente y unas necesidades de alimentación específicas. Por estas razones, hay un amplio abanico de cantidades de alimento que se consideran normales.

3. Los cólicos se alivian con infusión de anís estrellado o manzanilla

Aunque el anís estrellado parece funcionar con los adultos, para un bebé puede resultar fatal. El Ministerio de Sanidad y consumo decidió retirar en 2001 este producto del mercado porque se detectaron varios casos de intoxicación graves en bebés. Su principio activo, el anetol, puede provocarles convulsiones.

En cuanto a la manzanilla, no está demostrado que funcione, solo se sabe que altera el ritmo de comidas del pequeño. En cualquier caso, antes de darle a un bebé cualquier sustancia con fines terapéuticos, aunque sean naturales , hay que consultar con el pediatra que es quien conoce bien las propiedades del medicamento y las características del niño.

4. Si está nervioso, lo mejor es prepararle una infusión tranquilizante

Es un consejo de vecina o de amiga, mal informada. Darle a los bebés infusiones de tila, melisa u otro tipo de hierba para relajarle no es recomendable. Aunque este tipo de productos se vendan en farmacias, no significa que se les puedan dar a un lactante sin problemas. Un bebé solo ha de tomar leche, o pecho o biberón. El agua o las infusiones les llenan la barriga y pueden impedir que tome suficiente leche.

5. Una papilla de cereales por la noche le ayuda a dormir

Algunas mujeres sustituyen la última del día por un biberón o una papilla con cereales. Estos alimentan menos que la leche materna porque no son más que harina. Hace ya tiempo se demostró que los niños no duermen más ni mejor por tomar cereales en la última toma de la noche de la noche. Los bebés no se despiertan por hambre sino por un tema de maduración. Es más una papilla espesa puede provocarle una digestión pesada y entorpecer el sueño.

6. Se deben esterilizar todas sus cosas

Es cierto que la higiene es muy importante durante los primeros meses de vida del bebé, pero sin obsesionarse. El ser humano tiene un sistema inmunológico que le protege de la mayoría de gérmenes de la naturaleza. Y este sistema está plenamente desarrollado en el recién nacido. Además debemos tener en cuenta que, aunque esterilicemos tetinas y biberones, las manitas del bebé no son estériles y no podemos evitar que se las lleve a la boca. Lo que hay que intentar es que sus objetos estén bien limpios para que el pequeño entre en contacto con un número reducido de bacterias que le ayuden a desarrollar sus propias defensas, pero sin provocarle una infección. Otra cosa son los niños prematuros, con ellos si hay que extremar la higiene, sobre todo en las primeras semanas de vida.

7. Hay que ofrecerle los dos pechos en cada toma

No conviene cambiar al bebé de pecho antes de que acabe con el que está. La leche del final es la que más le alimenta y sacia porque tiene más grasa que la del principio. Una vez que ha terminado y suelta el pecho, se le ofrece el otro pecho. A veces toman el segundo, a veces no; es el bebé el que decide. Sin embargo, un bebé muy chiquitín puede que quede saciado enseguida. No hay que obsesionarse con alternar los pechos en cada toma, se le puede dar primero el que parezca más lleno.

8. Conviene hervir el agua del biberón varios minutos

La Organización Mundial de la Salud recomienda hervir el agua con la que se prepara el biberón durante un minuto (desde que empieza a hervir). No es prudente hervirla durante más tiempo pues se ha comprobado que la ebullición del agua potable durante 10 minutos aumenta la concentración de sodio unas 2,5 veces y multiplica la concentración de nitratos, lo que puede implicar riesgos de salud para el bebé.

9. Tiene que tomar leche de continuación, por lo menos, hasta los 18 meses

Durante el primer año la opción más parecida a la leche materna son las leches. Hay leche de inicio (desde el nacimiento) y de continuación (se puede dar desde los seis meses, aunque también se puede continuar con la de inicio). A partir de los 12 meses, los niños pueden tomar leche de vaca entera (la desnatada o semi no es adecuada antes de los dos, puesto que la leche materna tiene más grasa que la de vaca).

10. Si el bebé no hace caca todos los días, está estreñido

Hacia los dos o cuatro meses, los niños que solo toman pecho suelen dejar de hacer caca todos los días. Pueden estar dos, tres días o más de una semana sin hacer. Eso sí, cuando al final hacen, sigue siendo blanda y muy abundante. Es algo totalmente normal, no hay que preocuparse y no esta estreñido. Lo estará si hace bolitas secas y duras, aunque haga tres veces al día. Este tipo de estreñimiento es mucho más habitual en niños que toman leche artificial que en los que se alimentan de leche materna.

Asesorado por los pediatras Carlos González, Florencio de Santiago y Ernesto Sáez.

¿Te gusta cocinar? Si quieres en nuestro buscador de recetas podrás encontrar por ingrediente recetas fáciles y divertidas para bebés, embarazadas y niños. 

Etiquetas: alimentación complementaria, alimentación del bebé, biberón, cólicos del lactante, lactancia

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS